<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854</id><updated>2011-07-28T22:57:34.563-03:00</updated><title type='text'>♫</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://www.nimio.com.ar/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>20</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-5019430506075048594</id><published>2010-05-28T10:49:00.004-03:00</published><updated>2010-07-12T15:46:47.125-03:00</updated><title type='text'>San Jorge</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pensaba en qué decir, hace un rato... No sé bien qué se dice sobre un libro como éste. Pensaba que aparte de estas nuevas generaciones revisionistas, van quedando pocos: los viejitos de Boedo, los de Villa Urquiza, los tipos del Club Coghlan, que vos me decías, y los del Sunderland, en Saavedra, donde paraba San Jorge cuando era pendejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me preguntabas por qué el club se llamaba Coghlan, si queda en Villa Ortúzar, y es que tuvieron mala suerte. En la época de las autopistas militares les tocó que el tendido les pasara por encima del balero, y entonces llegó la expropiación y después la mudanza; lo llevaron y quedó el mismo cartel, con el nombre igual que antes. También en el Social Sporting lo ponen todo el tiempo al cimarrón. A media cuadra de la esquina de Pugliese y a veinte metros de la casa de los Cerati, el músico que le gusta a la hija de Raúl... Parece que hay algo especial en la cuadra, esa boludez se comenta por el barrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me acuerdo de la familia Bustigaray, mis amigos de la escuela secundaria: Maxi tuvo una hija que después se murió de muerte súbita. Nunca terminé de entender de qué se trata el asunto. Como si algunas personas nacieran con un mecanismo en contra del desconsuelo, un timer que apagara el motorcito justo cuando la cosa empieza a ponerse al dente. Yo me enteré por una amiga en común que había nacido su hija. Pero nunca lo llamé. No sé bien por qué. Por inadaptado, supongo. Un día me lo encontré por la calle y le pregunté por la hijita. Me dijo que se había muerto a los quince días de nacer. No me puedo olvidar de ese momento. Ni de la cara, ni de la voz que se le puso cuando decía. Un verdadero estoico hablando en el frente, a los ojos. Algo demoledor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después le perdí el rastro. Una vez en el tren pensé que lo había visto y seguí por un par de vagones a alguien, pero cuando lo tuve adelante era un desconocido. No supe bien qué decir, cuando lo encaré, el tipo pensó que quería venderle algo. Se disipó del rígido por un tiempo largo. Pero cada tanto vuelve, esa tarde, y esa cara sobre la avenida, que empezó a definir una percepción sobre las cosas que nunca más volvió a desaparecer. Hay gente especialista en encontrarse por la calle con viejas amistades. Yo no me encuentro con nadie. Debe ser una variación de la buena fortuna. A la salida de la estación de Bella Vista hay una hilera de taxis esperando pasajeros. Son pocos y muchas veces me toca el mismo auto, ya el tipo me conoce y me da la chapa. Ese podría ser un especialista, por ejemplo, si pudiéramos creer en su relato. Pero lo más probable es que haya encontrado la fórmula que le afloja la lengua, para soltar un poco de estática. La carga de neutrones acumulados en la cabina del coche, muchísimo más tiempo del que recomienda la organización mundial de alguna cosa. Sus conversaciones empiezan igual sin variación: ‘el otro día me encontré con fulanito, que iba al colegio conmigo, y me dijo: ...’ Así aborda siempre. Encontró la solución para que todos los muñecos que suban a esa sucursal del infierno lo puedan escuchar. Democratizó su fastidio, digamos. Supongo que todos deberíamos trabajar alguna temporada de taxistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;Me gustan los boliches rantifusos que te nombraba antes. No como una mueca posmoderna, como hacen ustedes, sino que me siento cómodo de verdad, y tranquilo, dando piques en la punta del trampolín sobre la gran pileta vacía de la clase. Rezagos de una época que ya no vuelve...Cuando me toca tomar un café en lugares como los Plaza del Carmen, no puedo jamás evitar sentirme un verdadero pelotudo. ¿Qué mierda hago ahí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me preguntabas porqué no me sentía solo no pude terminar de contarte la verdad. Debe ser difícil vivir en una ciudad prestada. Lo que siempre rescata a mi semántica de bolsillo es caer en un lugar común: Vuelvo al Barrio. El antídoto más común de todos y como todo antídoto tiene que ser común a todos los organismos. Acercarme hacia el norte, por la avenida, es la forma de ir recopilando las cosas. Casi nunca falla. A medida que me acerco a mi casa, y Cabildo es el nombre de guerra que se pone la Santa Fe, y empiezan a aparecer los cines y el empedrado, y antes la plaza y La Redonda, no te digo que entiendo lo que pasa, pero tengo la sensación de estar muchísimo más cerca. Vos me preguntabas si es que había algún misterio cuál era y dónde había que buscarlo y es ahí, para mí, que está la cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que me lo encontré a Maxi no tuvo vuelta atrás. Al revés de lo que se piensa, éramos todavía lo suficientemente jóvenes para pensar en el futuro sin estar desconcertados. Y sin embargo, la muerte tenía una vigencia descomunal. Esa podría ser una literatura para vos. Una línea finita por la que van tus criaturas caminando, dispersos por una contraofensiva de gendarmes, a la salida de alguna cancha en el oeste de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amigo Raúl me contaba que antes de separarse le decía a la segunda mujer que para qué quería que las cosas tuvieran sentido si igual no las iba a entender. Raúl se enganchó con la niñera tucumana que tenían, y dejó a la esposa. Después, al final, también se separó de la tucumana y ella se volvió a la provincia porque decía que no entendía las cosas de Buenos Aires. Te cuento de Raúl porque él vivía en el oeste, en Castelar, era hincha del Club Atlético y todos los sábados iba a la cancha. Como los sábados la mujer también se juntaba con las amigas, contrataron una niñera para que cuidara los pibes. Al tiempo Raúl se volvía de la cancha después de la primera mitad. Los chicos ya dormían la siesta y ellos culeaban con la radio prendida para saber el resultado del partido. Cuando se separó vino a vivir a Capital, y nos hicimos amigos. Con los años se empezó a diluir su viejo amor del ascenso. Por no viajar empezó a ir a la cancha de River. Pero iba con una camiseta muy vieja de Castelar, algo que a todos nos daba risa. Al sentimiento genuino no lo puede aniquilar la distancia, eso al final es cosa cierta. Pero la realidad le pasa por encima y lo transforma, como esas aplanadoras que convierten la brea y las piedritas en asfalto. El auténtico sentir es algo oscuro que nace deforme y minusválido, sólo la realidad lo convierte en una cosa utilitaria, de contornos pulidos y adecuados, amigo mío, como el matrimonio, la amistad, e incluso el parentesco. A diferencia de los animales, los buenos padres cuidan a sus hijos mogólicos mucho mejor que a los normales. Todos los amores verdaderos son mogólicos. Y nacen y se los cuida como tales. Así perduran. Pero no sé por qué te digo todo esto. La tucumana que decía que Raúl había sido el único amor de su vida, a los meses de estar instalada en Tucumán, le escribió una carta diciéndole que había encontrado al amor verdadero y estaba embarazada y le pedía si no quería ser el padrino de la criatura. No tenía un mango para pagar un aborto, y menos todavía para bancar un nacimiento. Fue increíble, pero Raúl aceptó al instante. Y parecía colaborar contento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a la vieja casa de Núñez estaba el geriátrico en el que vivía San Jorge. Alguien lo bautizó porque tenía la fuerza para liquidar un dragón, y sentarse en pantuflas a fumar en la vereda. Eso se decía. San Jorge fue el primero que me habló de ese libro. Los duelos de ajedrez entre San Jorge y Andresito eran antológicos. Yo todavía era muy pibe y andaba deslumbrado. Muchas veces colgaba un partido de fútbol para ir al geriátrico. Las enfermeras ya me conocían y me dejaban pasar. Los viejos se ponían contentos. Los geriátricos son una catacumba apestosa, una sala de espera demencial. Pero San Jorge lo piloteaba como si fuera lo más natural del mundo. Como si hubiera estado preparado para todo. Estaba enfermo. El día que se murió los demás viejos también se murieron un poco. Se les aceleró el proceso de descomposición como en esas películas en que dejan la cámara fija enfocando una mandarina hasta que se pudre por completo y después te pasan la cinta acelerada y pareciera que todo sucede en cuestión de segundos. Conocí poca gente como San Jorge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que me fui a vivir a otro barrio, tengo esa costumbre más o menos regulada. No pasan más de dos semanas sin que vuelva. Por algo que necesito o por alguna excursión que me invento. La primavera que te contaba antes fue la última que estuvo abierto el bar ‘La Posta’. Ahí me juntaba algunas noches con amigos. Ahora ya pasaron 25 años. Ese Belgrano que recuerdo no tiene nada que ver con el de ahora. Nos llenaron de misiles. Y todo parece un colador berreta, desparejo, con huecos nacionales y multinacionales... De todo un poco. Hubiera preferido una guerra de verdad. Al menos después de las guerras viene la reconstrucción. Y la gente se vuelve más sabia a la fuerza, como decía mi abuelo italiano, el anarquista que trabajaba en un taller metalúrgico. Él pensaba que el estado ideal del hombre era la reconstrucción, un personaje histórico. Pero no me quiero salir del tema: lo último que se parece a lo último que se pareció a Belgrano son las galerías. Esas se salvaron porque arriba tienen una pila de cemento mezclado con gente. A Churba, la única que no tenía sombrero, la voltearon como a una choza. Como si hubieran tenido que borrar las pruebas, después de algún crimen fabuloso, y entonces se prende fuego la casa completa y a la mierda con todo. Este país funciona así: lo que hoy está perfecto, mañana es algo avergonzante. Parezco un viejo choto. Ya te va a tocar pegar la vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la barra de ‘La Posta’, paraba una mina que le decíamos La Rusa. Algunas noches temprano, cuando había poca gente, la mina se sentaba en la barra y desplegaba a lo largo un montón de hojas escritas a máquina y papeles de distintos tamaños y leía y anotaba y tachaba cosas, ensimismada, tomaba Ricard con hielo y un chorrito de agua mineral, siempre pedía lo mismo: quería ser escritora. Ella no sabía que algunos de nosotros también escribíamos y un día nos acercamos y le preguntamos por su trabajo. Nos mostró unos poemas que no estaban mal. Describía unas imágenes bastante buenas de cuando trabajaba en la morgue municipal. Escenas de cuerpos abiertos, una cosa medio bizarra pero con un manejo que las hacía parecer un asunto cotidiano. El problema que tenía eran los versos. La mina partía los versos cortitos. Una parte que me acuerdo decía algo así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la noche&lt;br /&gt;sigue&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;intacta entre&lt;br /&gt;suturas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y&lt;br /&gt;sangre negra&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era difícil de engancharle la onda. Nosotros le preguntamos por qué no dejaba fluir más la cosa, algo como ‘la noche sigue intacta / entre suturas y sangre negra’; y nos dijo que le interesaba la ‘disrupción’; ‘como la ostrananie de los formalistas rusos’; ‘mi trabajo, apunta más a poner el palito en la rueda de la bici del lector’. Nos reímos, más tarde, y esa noche le pusimos La Rusa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de algunos meses pasó lo que todos sabíamos que iba a pasar: La Rusa terminó revolcada con Raúl. Al principio parecía una aventura, materia prima para la burla más que alegría por la nueva felicidad del amigo. Pero la vida es un entero que no se sabe cuándo trae gordo: terminaron casándose en el registro civil de la esquina, a una cuadra del barcito, en Cabildo y Mendoza. La verdad, fue una de las jornadas más alucinantes que recuerdo. El enlace siguió como no podía ser de otra manera en La Posta, que el dueño habilitó ‘por primera vez de día, desde su creación’ como se encargó de aclarar una docena y media de veces. No voy a entrar en demasiados detalles, pero varias generaciones fueron condenadas ese día. La de mis hijos por venir, que, después del aquelarre, decidí que nunca deberían pisar la tierra. La de los hijos del primer matrimonio de Raúl, que desde entonces poco querrían volver a ver a su padre. Y la hija que tuvieron con La Rusa, que si no fue gestada esa noche pega en el palo y entra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Raúl también trabajaba en una dependencia municipal. Y lo que al principio fue una coincidencia laboral que Raúl explotó al máximo como tema de introducción a todos los preámbulos que tuvo la encamada, después ya fue decepción, y quería cambiar su vida. A Raúl le agarraron inquietudes artísticas, y se propuso también escribir, como nosotros, sus amigos, y como su nueva mujer. Renunció al poco tiempo al laburo. Y empezaron a estar en problemas. Entonces ya tenían a su hija, Martina, y La Rusa tuvo que salir a trabajar. Raúl no hacía nada. Solamente estaba tirado en la cama, y a veces se levantaba y escribía un poco. Se suicidó la tarde del 15 de marzo de 1981. Se cortó las muñecas y se metió en la bañadera. Arriba de la mesa encontraron una carta de la tucumana que le decía que su ahijada se había muerto. Había enfermado y no le alcanzó la plata para costear el tratamiento como tenía que ser y al final pasó lo peor. Raúl tenía hijos y ahijados en todos los pueblos. Pero a diferencia de Maxi, vino fallado de fábrica. No pudo resistir ni un minuto. Raúl no tenía un timer que apagara el motorcito, Raúl tenía el botón rojo de autodestrucción, en caso de ser atrapado por el enemigo. Y su enemigo siempre fue la tristeza. Raúl es la persona que mejor vi gambetear en mi vida al desconsuelo. Lo llenó de goles. Pero al primer partido que le empataron colgó los botines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martina es mi ahijada. No te creas que nunca tuve ganas de imitar a Raulito. Pero pienso que para ella sería un mazazo demoledor. Así funciona la cosa. Yo que nunca quise tener un ancla, estoy quietito en el puerto hace más de veinte años. Al final Raúl le trajo hijos a todos los herejes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de que cortamos el otro día por teléfono, me puse a pensar en lo que me decías y puede ser que tengas razón. Como te contaba más arriba parezco un viejo choto, y eso es algo que siempre traté de esquivar. De alguna forma la memoria es una trampa, un refugio sin puertas del que todos entran y salen cuando quieren. Uno intenta contener a los recuerdos, pero es algo que no se puede, y entonces va y escribe pensando que tal no se me escapa ni aunque vengan y lo adiestren las fuerzas especiales. Y esas cosas van quedando. La otra trampa es el arrepentimiento. Pero a eso ya le encontraron la vuelta, hace unos cuantos años, diciendo que hacían literatura. Tuvimos suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gato no para de maullar, no lo aguanto más. Voy a bajar a comprarle algo de comer. La verdad, no sé qué decir sobre tu libro. Me siento como un campeón del mundo. Esos negritos fabulosos que se vuelven reyes de un día para el otro y les empiezan a hacer preguntas y de pronto todo lo que dicen debería ser algo de importancia. Vos me decías que la literatura te parecía una especie de viaje hasta un lugar que de otra forma no sabías cómo llegar y me pedías una opinión. Y yo en lugar de una opinión te escribo esto, que parece una guía Michelín. Y a lo mejor así está bien. Qué se puede decir para presentar un libro, salvo que uno desea con todo el corazón que lo encuentre quien lo tenga que encontrar...&lt;br /&gt;Pronto la seguimos en Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pietro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-5019430506075048594?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/5019430506075048594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/5019430506075048594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2010/05/san-jorge.html' title='San Jorge'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-9199546873776277978</id><published>2010-01-30T23:07:00.014-03:00</published><updated>2010-05-31T13:08:48.906-03:00</updated><title type='text'>El verdadero poeta no elige los materiales</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;"&gt;« I'm sick of not having the courage to be an absolute nobody&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;. »&lt;/span&gt;              &lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;"&gt;Franny                                                                                                                                                 &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;1&lt;/span&gt;. Se murió Salinger. Increíble. Tenía 91 años pero igual nos resulta increíble. Me entristeció mucho más que la muerte de un pariente que no veía nunca.  Se me despertó una tristeza atávica que estaba durmiendo la siesta como el D.T que Bianchi lleva adentro. Ese tipo de melancolía que se siente atrás de los ojos. Como cuando uno tiene ganas de llorar pero no le salen las lágrimas. Ganas de llorar pero sin lágrimas, un llanto elegante y austero. A él le hubiera gustado, una  llanto salingeriano. Nació en enero y murió en enero, podría escribir un epitafista mal pago. Se llamaba Jerome David Salinger y era hijo del Sol, Sol Salinger, podría remarcar algún astrólogo neurotizado. La cosa es que con sólo 8 renglones escritos, ya me levanté 10 veces de la silla. Di vueltas a la casa, me fumé un par de cigarrillos, miré por la ventana y resoplé, me hice un licuado de banana. Así opera el inconsciente, pensaba: Pez banana, Pez banana… y me dieron ganas de tomar licuado de banana. La música de Seymour pegada a los oídos, me repite mil veces lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;2&lt;/span&gt;. Tengo la costumbre de usar libretitas donde voy anotando cosas: pensamientos, ideas, frases que me llaman la atención, lateralidades. Hace como un año encontré una de esas libretitas que creía perdida.  Algo después, apareció el disco &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Porco Rex&lt;/span&gt;. En la libretita, que había desaparecido por mucho tiempo,  tenía anotada una frase que en algún momento me despertó curiosidad: ”&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dios está en los detalles&lt;/span&gt;”. Es una frase de Mies Van der Rohe, uno que fue director de la Escuela de la Bauhaus. Soy una persona interesada en los detalles, pero, cuando releía la frase, me generó alguna contradicción. A como está el mundo, pensé, tener que buscar a Dios en los detalles... En fin, igual, algo de cierto hay en que a veces en la cosas más pequeñas podemos sentir cierta presencia de lo divino. Qué sé yo, cuando tomás café a la mañana, solo, mirando el parque por la ventana, el rocío, no sé, alguna imagen por el estilo, esos momentos de paz, mínimos, que hacen pensar en Dios. Me fui muy lejos. La cosa es que cuando escuché el tema &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Flight 956&lt;/span&gt;, me llamó la atención que a Solari también le hubiera llamado la atención esa frase y la vuelta que le dio, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dios no está en los detalles de hoy&lt;/span&gt;, claro, es lo que nos pasa más seguido… Abrió una grieta en el enunciado y se coló hacia el otro lado del sentido. De alguna extraña manera, Solari también se convirtió en una especie de eremita varado en Parque Leloir. Y no sería sorprendente que de a poco sus letras adquieran cierto tono enclaustrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;3&lt;/span&gt;. ¿Y entonces, dónde está Dios? Ahí. ¿Lo ves? No, no lo veo. Pero algunos detalles son los que abren grietas. Los que hacen que tu razonamiento diga bueno, hasta acá puedo, hasta acá, ya no. Oír una canción sin saber a ciencia cierta por qué nos interesa, y después, un día, un tiempo después, cuando ya quedó atrás, no olvidada, pero corrida del foco, uno cae en la cuenta de que la canción está ahí, mirándonos desde hace un rato. Viste, te lo dije, nos mira con una sonrisa...  Entonces, si Dios, la fortuna, el destino, el Gauchito Gil o como se llame, existe, hay que buscarlo en esos detalles…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;4&lt;/span&gt;. Luchar contra el futuro. Qué tarea difícil. No hacer el futuro sino luchar contra el futuro. No hacer el futuro sino deshacer el futuro. Difícil. Cuando uno obra en pugna por armase un futuro mejor tiene el empuje de la esperanza, de que todo puede estar mejor. Cuando se lucha por desarmar el futuro como si fuera una bomba, por evitar que, en definitiva, no suceda lo que a todas luces puede suceder, en lugar del empuje de la esperanza, en el fondo, lo que tenemos es pánico, miedo por creer que sabemos el resultado de antemano, y en lugar de empuje tenemos parálisis. Luchamos, entonces, contra el futuro y contra nosotros mismos. Somos como un doble de riesgo al que le tocan las escenas más chivas y encima nunca sale en las revistas. Salvo que se mate por accidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;5&lt;/span&gt;. ¿Hasta dónde, entonces, hay que avanzar; y hasta dónde dejar las cosas libradas al azar? ¿Cuánto podemos operar para concretar nuestros deseos y cuánto no depende de nosotros ni remotamente? En la vida hay que estar preparados para dos clases de tragedia: una es no llegar a concretar nuestros deseos, la otra es concretarlos. Para las dos hay que tener un enorme coraje. Uno tiende a pensar que concretar nuestros deseos de ninguna manera podría ser algo trágico y, al fin, no es tan cierto. Concretar nuestros deseos más profundos implica una enorme dosis de valor. A veces, para lograr una cosa, hay que dejar otra de lado, nos aterra lo nuevo, nos apacigua lo viejo, ese pullover gastado que ya sabés cómo te queda. No estamos acostumbrados a que todo salga como esperábamos, así es esto. Sospechamos. Tenemos por costumbre concretar los pequeños deseos porque nos parecen más accesibles y, cuando nos damos cuenta, las ambiciones más grandes ya las metimos en una bolsa. Negamos para sobrevivir. Algunos se atreven a llamarlo madurez. Hay que ser fiel con uno mismo, me dijo un amigo. ¡Qué difícil! Hay que tener un enorme coraje para ser fiel con uno mismo. Y estaba bien, entonces, si por algo debería ser recordada una persona es por su coraje… No lograr sino intentar. Toda filosofía de vida, toda utopía personal, sabemos por adelantado que en la práctica es inalcanzable. Según Descartes, la perfección es “una idea innata, grabada por Dios mismo en la mente humana”, y que no habría otra explicación ya que nunca vemos o hacemos algo perfecto que se pudiera utilizar como modelo significativo para el vocablo. En toda la obra de Salinger, sobrevuela implícita como crítica al mundo de los adultos, la idea de no adaptarse a utopías cada vez más chiquitas,  sino, de una vez por todas, dejar de hacer cálculos y poder asumirnos como derrotados por esta existencia que ya nos ganó desde el minuto uno del partido, cuando nacimos para morirnos sin lola. Liberarnos: no lograr sino intentar. No entregarnos al sueño mentiroso de vivir la época como si fuese algo real. Huir del complot. Intentar algo aunque sepamos que no lo vamos a lograr. Intentarlo como si fuéramos a alcanzar la perfección con la certeza de que la perfección no existe. Y entender que si no lo logramos tampoco importa. Hasta que un día lo logramos. Hasta que lo ilógico cobra sentido. Y lo lógico termina de perderlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;6&lt;/span&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span&gt;The catcher in the rye&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;: ”Pero lo que más me gustaba de aquel museo era que todo estaba siempre en el mismo lugar. No cambiaba nada. Podías ir cien mil veces distintas y el esquimal seguía pescando, y los pájaros seguían volando hacia el sur, y los ciervos seguían bebiendo en los arroyos con esas patas tan finas y tan bonitas que tenían, y la india del pecho al aire seguía tejiendo su manta. Nada cambiaba. Lo único que cambiaba era uno mismo. No es que fueras mucho mayor. No era exactamente eso. Sólo que eras diferente. Eso es todo. Llevabas un abrigo distinto, o tu compañera tenía escarlatina, o la señorita Aigletinger no había podido venir y nos llevaba una sustituta, o aquella mañana habías oído a tus padres pelearse en el baño, o acababas de pasar en la calle junto a uno de esos charcos llenos del arcoiris de la nafta. Siempre pasaba algo que te hacía diferente. No puedo explicar muy bien lo que quiero decir. Y aunque pudiera, creo que no querría. (…) Mientras seguía caminando pensé que Phoebe iba a ese museo todos los sábados como había ido yo. Pensé que vería las mismas cosas que yo había visto, y que sería distinta cada vez que fuera. Y no es que la idea me deprimiera, pero tampoco me levantaba el ánimo. Hay cosas que no deberían cambiar, cosas que uno debería poder meter en una de esas vitrinas de cristal y dejarlas allí tranquilas. Sé que es imposible, pero es una pena.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;7&lt;/span&gt;. Jerome era, por extraño que parezca, un hombre optimista. Alguien que se consideraba a sí mismo “un paranoico al revés” y que sospechaba que la gente siempre estaba “planeando algo para hacerlo feliz”.  Fue un hombre que llegó a sus encrucijadas y con valor afrontó sus deseos. Y con mucho más coraje se recluyó ante el horror de verlos concretados. Su literatura, inconformista, nos incita todo el tiempo a construir nuestros propios universos paralelos. Pero sus relatos son como trajes de buzo cosidos por un sastre habilidoso, conocedor de que mucho mejor destreza es saber mostrar las costuras con elegancia que intentar ocultarlas. Relatos que bucean por debajo del gran lago del espanto rutinario.  Repletos de revelaciones o epifanías que atraviesan a sus criaturas en la ruta hacia el lado desconocido de la vida más cotidiana y normal posible. Grietas, detalles. Pequeñas distorsiones que alteran la realidad del protagonista y lo empujan a aceptar que su entorno es un reflejo lleno de engaños y equivocaciones y, su misma razón de ser, no es otra que transitar un camino de desengaños irreparables. Hay como un zumbido que perfora todos sus mundos inventados, como un ultrasonido casi imperceptible para el oído humano. Como esas notas muy bajas que emite el televisor y que, aunque no lo veamos y esté sin volumen, podemos percibir que está encendido al otro lado de la casa, misteriosamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;8&lt;/span&gt;. J.D. Salinger era adicto a la televisión y a las películas. Supongo, a falta de otra explicación,  que habrá sido una especie de ordalía cotidiana que se impuso para purificar el espíritu. Hay una pequeña película de Hollywood que recuerdo, en la que  uno de los personajes secundarios está inspirado en Salinger. Se llama &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Campo De Los Sueños&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Field of Dreams&lt;/span&gt;). En esa película, Kevin Costner encarna un personaje llamado Ray Kynsella. Vive en una granja de Iowa con su familia y cultivan maíz. En un momento, Ray empieza a escuchar una voz, en el sembradío, que con un tono algo críptico le dice adentro de su cabeza: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;If you build it, he will come&lt;/span&gt; (Si lo construyes, él vendrá).  Bueno, la película se desarrolla argumentalmente, y Ray arrasa con buena parte de su cosecha y construye en el medio de la granja un campo semi profesional de beisbol, con luces, gradas y tutti cuanti, con sus propias manos, usando los únicos ahorros que tiene, a riesgo de perder la granja por no poder pagar la hipoteca. En el momento en que termina de construirlo, se para frente al campo, con su mujer al lado, y la mira y le dice, en voz alta: HE CONSTRUIDO ALGO COMPLETAMENTE ILÓGICO. Y sonríe, grande, con todos los dientes, con el sol en la cara… En esa sonrisa, para mí, al igual que para JDS, se concentra todo el sentido de la vida. Había construido algo completamente ilógico y estaba orgulloso como nunca antes. Estaba orgulloso de haber seguido sus instintos más precarios, sus verdaderos sentimientos al margen de todas las reglas establecidas. Y al final de la tarea, sin asustarle el futuro, sonreía de felicidad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;Finalmente, el sentido de ese campo fue reencontrarse con su padre muerto, para resolver conflictos de niño que le habían quedado pendientes. Jugar al beisbol con el espectro de su padre a quien había despreciado por ser un apasionado de ese deporte. Y que había muerto sin que pudiera expresarle su arrepentimiento... &lt;span style="font-style: italic;"&gt;If you build it, he will come&lt;/span&gt;. Y fue nomás. En la escena final de la película, su padre lo mira a Ray, desorientado, y le pregunta: ¿Esto es el paraíso?  Ray sonríe, algo nervioso por la pregunta, y le dice: No, esto es Iowa. Y de inmediato, le pregunta: ¿Acaso existe el paraíso? A lo que su padre contesta: Claro que sí. Entonces Ray le repregunta: ¿Y cómo es?  Y su padre le dice: Es el lugar donde se cumplen los sueños. Sonríen. La pantalla funde a negro, se acaba la película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La metáfora en contra de la realidad alienante. Ray, en la mitad de su vida, entendió la pasión de su padre, tuvo una nueva oportunidad y fue perdonado, pudo aliviar su dolor. Pero antes, tuvo que desafiar la lógica, convertirse él mismo en un loco apasionado ante los ojos de los demás, construyendo un campo de beisbol en una granja en el medio de la zona más conservadora de los Estados Unidos. La pasión como parte constitutiva del ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;9&lt;/span&gt;. A veces, estoy tentado de pensar que sólo los que en algún momento pasaron por situaciones muy complicadas, complejas, verdaderos dramas, llegan a entender y sentir el valor de refugio al que sólo puede llegar la literatura. Pero debe ser  una ilusión óptica. Salinger, creo, fue el que llevo todo esto al extremo. Él, como otros dos de mis escritores preferidos, Vonnegut y Cèline, tuvieron que vivir la guerra sin la suerte de morir. Y volvieron con el cerebro diezmado a sus casas, buscando con desesperación un refugio en la lectura y en la escritura. El mismo Salinger se refiere en un artículo a la escritura en términos bélicos: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“He estado escribiendo desde entonces en algunas revistas grandes, aunque sobre todo lo he hecho en las más pequeñas. Sigo escribiendo cada vez que tengo el tiempo y una trinchera que esté desocupada.”&lt;/span&gt; Estos son los verdaderos maestros de los libros de autoayuda. Un hombre con un lápiz y un papel, sólo en su casa, puede construir una obra monumental. Pura magia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;10&lt;/span&gt;. De vuelta al futuro. Baruch Spinoza fue el primer filósofo que empezó a considerar la pasión como parte constitutiva del ser. O sea, fue el primero que dijo, a ver, muchachos, dejémonos de joder, la pasión mueve al mundo, no podemos dejarla afuera de la filosofía. Antes de él,  la pasión era vista como parte baja del ser, como defecto de carácter, y como tal, no era considerada entre los filósofos como algo a tener en cuenta.  Increíble. Estaban mediociegos. En la base de la filosofía de Spinoza está lo que él denomina Conato. El Conato, hablando mal y pronto, vendría a ser el Deseo de Ser. Algo que está implícito en las personas y las mueve hacia adelante, y de alguna forma logra que, ante una penuria, no se vuelen la cabeza automáticamente. Entonces, la base de la filosofía de Spinoza sería la siguiente preposición: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Cada cosa persevera en ella misma en tanto no haya algo externo que interceda”&lt;/span&gt;. Persevera con cierta inercia en la misma dirección por su sólo Deseo de Ser. Y cuando dice cosa se refiere también a las personas, claro. De hecho, la filosofía de Spinoza es una filosofía De las Personas. Las personas están en el centro de su pensamiento. Las relaciones entre las personas, la vida social como centro del universo filosófico. Dice: Cada hombre completa a los otros y es completado por los demás. En otra película de Hollywood, de las que no sé si le hubieran gustado a Salinger, el personaje central, le dice, después de unas cuantas idas y vueltas, encuentros y desencuentros, le dice a la chica que le gusta una frase spinoziana: “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;You… You complete me&lt;/span&gt;”. Eso, eso es. Vos me completaste, Jerome. Y como el D.T de Bianchi que duerme la siesta, el escritor que guardo se despierta por vos, cada vez que te leo, siempre. ¡Gracias!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-9199546873776277978?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/9199546873776277978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/9199546873776277978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2010/01/jsd.html' title='El verdadero poeta no elige los materiales'/><author><name>n1m10</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_4zcNo35x2ZI/SluuHwWI_6I/AAAAAAAAASQ/qGjhfrpQqa4/S220/094jhiYUF.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-4776649942182880050</id><published>2009-11-07T02:13:00.003-03:00</published><updated>2009-11-07T02:16:17.896-03:00</updated><title type='text'>Incorrecto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Robar discos en la sucursal de Amoeba en San Francisco, sobre la calle Haight, el lugar que se pretende más políticamente correcto del mundo. Robar discos de la disquería que más apoya la música independiente. Que te chupe un huevo porque de cualquier forma tienen más plata que vos. Que te agarren con tres CDs adentro de la campera. Que te encierren en un cuartito grande como un toilette. Que en ese momento te acuerdes que tenés la visa vencida hace meses, muchos meses. Que no te haya importado. Que el único carnet que tenés encima es un ID falso que compraste en el barrio latino. Que en el cuartito haya un cajón de cervezas dado vuelta puesto como banquito. Que el cajón tenga un biblia arriba para que reflexiones.  Que no reflexiones. Que llamen a la policía. Que vengan. Que antes de llevarte dos negros enormes de seguridad  te saquen una polaroid cagándose de risa como si fueras un dorado recién salido del Paraná. Que la yuta te pregunte si tenés agujas para inyectarte heroína. Que te suban a un patrullero y todo el barrio te señale. Que te lleven en cana a la comisaría del Golden Gate Park. Que te esposen a un banco de cemento de pies y manos. Que al lado tuyo esposen a un negro gangsta con los dientes cromados. Que el negro te mire y te estudie un rato. Que el negro te diga cuando nos metan al calabozo te como por blanquito. Que seas obsesivo y estés tan limado que se te ocurra contestarle con voz seca: I´m not White, I´m Latin. Que el negro se ponga furioso y empiece a vociferar. Que justo pase el único policía de padres peruanos de todo el San Francisco Police Department. Que escuche tu respuesta y le caiga bien. Que lo hayas hecho enojar al grone. Que se ría. Que te pregunte de dónde sos. Que le digas de Argentina y tenga no sé qué parientes acá. Que te diga que su familia es de Cusco y le contestes que estuviste varias veces por el Camino del Inca y te pareció una de las ciudades más lindas de Latinoamérica. Que te haga un movimiento afirmativo con la cabeza. Que opere la nostalgia y te empiece a contar historias de Perú. Que el cana peruano te saque las esposas y te diga que si no te llega una multa ni te presentes al juzgado. Que te guiñe el ojo. Que te suelte a la calle. Que exista la corrupción un rato. Que no te hayan deportado. Que salgas al parque y mires el cielo con estrellas pensando que algún día sí o sí tenés que conocer Perú. Que en la vidriera de Amoeba esté como advertencia pegada tu polaroid con dos negros y dos canas a cada costado. Que eso sea muchísimo mejor que abrir un fotolog.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-4776649942182880050?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/4776649942182880050'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/4776649942182880050'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/11/incorrecto.html' title='Incorrecto'/><author><name>n1m10</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_4zcNo35x2ZI/SluuHwWI_6I/AAAAAAAAASQ/qGjhfrpQqa4/S220/094jhiYUF.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-483757808195274880</id><published>2009-10-07T13:21:00.005-03:00</published><updated>2010-01-28T16:06:45.646-03:00</updated><title type='text'>why seymour?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_4zcNo35x2ZI/SszAQtehI7I/AAAAAAAAAc0/7HOO9G_QUjk/s1600-h/n584498807_789177_787.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 253px; height: 400px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_4zcNo35x2ZI/SszAQtehI7I/AAAAAAAAAc0/7HOO9G_QUjk/s400/n584498807_789177_787.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5389894247373677490" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-483757808195274880?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/483757808195274880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/483757808195274880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/10/no-te-hagas-el-pez-banana.html' title='why seymour?'/><author><name>n1m10</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_4zcNo35x2ZI/SluuHwWI_6I/AAAAAAAAASQ/qGjhfrpQqa4/S220/094jhiYUF.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_4zcNo35x2ZI/SszAQtehI7I/AAAAAAAAAc0/7HOO9G_QUjk/s72-c/n584498807_789177_787.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-2685527227133708968</id><published>2009-10-04T15:28:00.006-03:00</published><updated>2009-10-07T13:24:42.585-03:00</updated><title type='text'>Quedate mosca</title><content type='html'>En el aire del living,&lt;br /&gt;como un avión nodriza&lt;br /&gt;alimentando de combustible &lt;br /&gt;a un bombardero,&lt;br /&gt;la mosca macho &lt;br /&gt;se posa sobre la hembra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la realidad&lt;br /&gt;es más dura y nos dice&lt;br /&gt;que todo es pura imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie,&lt;br /&gt;en su sano juicio,&lt;br /&gt;podría reconocer en el vuelo&lt;br /&gt;cuál es la mosca macho,&lt;br /&gt;cuál es la hembra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O si se trata de la reproducción&lt;br /&gt;en plena época de apareamiento&lt;br /&gt;o de una danza insectívora&lt;br /&gt;que ejecutan sólo para nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Coda / Verificación empírica&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moviste la mano como un abanico&lt;br /&gt;para hacerle viento y espantarla &lt;br /&gt;afuera de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ella, obstinada,&lt;br /&gt;se quedó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una mosca hembra&lt;br /&gt;dijiste, entonces,&lt;br /&gt;se queda para que la maltraten.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-2685527227133708968?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/2685527227133708968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/2685527227133708968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/10/quedate-mosca.html' title='Quedate mosca'/><author><name>n1m10</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_4zcNo35x2ZI/SluuHwWI_6I/AAAAAAAAASQ/qGjhfrpQqa4/S220/094jhiYUF.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-8534801502099315164</id><published>2009-07-28T12:40:00.006-03:00</published><updated>2009-10-07T13:25:58.244-03:00</updated><title type='text'>1</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El fondo del mal&lt;/span&gt;  [parte]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;repitió que la palabra&lt;br /&gt;significaba ‘asco’&lt;br /&gt;y lo miró con una cara extraña&lt;br /&gt;como si el término ya fuera conocido&lt;br /&gt;pocos días antes de su viaje&lt;br /&gt;mira una película con su novia&lt;br /&gt;y decide, en ese instante,&lt;br /&gt;nunca más volver&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;camina por las montañas&lt;br /&gt;piensa en la droga como en una solución&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en la casa, días más tarde, abre al azar un libro &lt;br /&gt;donde dice:&lt;br /&gt;¿será la poesía aquello &lt;br /&gt;que hace un NOSOTROS a quien &lt;br /&gt;importa cada día más &lt;br /&gt;lo que cada día importa menos &lt;br /&gt;en el mundo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y piensa que hay verdad &lt;br /&gt;en esta frase&lt;br /&gt;pero qué llorona, &lt;br /&gt;¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;(aahhh &lt;br /&gt;una vida entera consagrada a las distracciones …)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hace un rato, en la van amarilla,&lt;br /&gt;volvíamos de la playa &lt;br /&gt;donde había un pelícano muerto &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;con su pico afilado &lt;br /&gt;me corté la palma derecha&lt;br /&gt;al devolver los despojos al mar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ahora nos detuvimos por la cena&lt;br /&gt;y cuando veo la mano lastimada, &lt;br /&gt;cercado por las luces y el olor de la comida, pienso:&lt;br /&gt;¿cómo sueñan los ciegos de nacimiento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;esta es la ruta discontinua&lt;br /&gt;donde las estaciones están señaladas&lt;br /&gt;con viejas gomas de tractor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;resuenan perdigonazos a la distancia, &lt;br /&gt;mientras los patos escapan a los tiros&lt;br /&gt;zigzagueando habilidosos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y con un silbato de plástico&lt;br /&gt;acodados entre islotes de juncos&lt;br /&gt;los cazadores tratan de simular&lt;br /&gt;que son animales distintos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a veces me acuerdo de seres queridos&lt;br /&gt;personas que hasta ahora pensé que odiaba&lt;br /&gt;con la mirada al frente los ojos se deslizan por el asfalto&lt;br /&gt;como pequeños esquís por una pista de recuerdos:&lt;br /&gt;dos personas sentadas en la plaza, frente a la iglesia,&lt;br /&gt;imaginando el casamiento de sus padres&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;habíamos descartado muchísimas cosas,&lt;br /&gt;a fuerza de imaginación&lt;br /&gt;llegamos a no depender &lt;br /&gt;el uno del otro,&lt;br /&gt;así viajamos a los confines &lt;br /&gt;donde anoto frases como estas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“la comunicación es la madre del olvido”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ahora va cayendo la tarde&lt;br /&gt;a espaldas del horizonte &lt;br /&gt;quién sabe qué cosas nos esperan&lt;br /&gt;mañana bien temprano,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;veo sobrepasar los autos &lt;br /&gt;a la hora que empiezan &lt;br /&gt;a prenderse los faroles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;resaltan los acrílicos de las luces reglamentarias,&lt;br /&gt;son cientos que circulan a distintas velocidades&lt;br /&gt;cuando la noche va entrando y el cansancio&lt;br /&gt;nos tira de la manga&lt;br /&gt;se diluyen en punta los bordes de las luces, &lt;br /&gt;supernovas chiquitas explotando sobre la ruta&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;paramos en un hotel barato &lt;br /&gt;al costado del camino,&lt;br /&gt;se puede estacionar &lt;br /&gt;en la puerta de todas las habitaciones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la noche no se hizo desear &lt;br /&gt;y tampoco el sueño&lt;br /&gt;que llega manso y puntual &lt;br /&gt;para instalarse en su puesto de trabajo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;circulan los camiones en la oscuridad&lt;br /&gt;para llegar al puerto al amanecer,&lt;br /&gt;inconfundible su sonido al romper la distancia&lt;br /&gt;a diferencia de los autos que vuelan sobre la ruta&lt;br /&gt;los mastodontes avanzan pegados al piso&lt;br /&gt;sobre rieles invisibles&lt;br /&gt;entran a una zona mental&lt;br /&gt;y ciego y aguardando &lt;br /&gt;entre sábanas con olor a tintorería&lt;br /&gt;con camiones esta noche sueño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;si nos salteamos los actos intermedios&lt;br /&gt;podríamos decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;llega el amanecer anaranjado&lt;br /&gt;como la mariposa monarca&lt;br /&gt;después de atravesar el mundo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el suelo de la playa de estacionamiento &lt;br /&gt;está lleno de residuos&lt;br /&gt;como si durante el sueño&lt;br /&gt;alguien hubiera festejado la independencia&lt;br /&gt;pero son los perros&lt;br /&gt;que revuelven la basura&lt;br /&gt;en busca de alimento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los camiones descansan en el puerto&lt;br /&gt;los oficinistas atravesando los suburbios&lt;br /&gt;los últimos cafés en las casas de sepelio&lt;br /&gt;las mujeres encinta acariciándose la panza&lt;br /&gt;por primera vez en el día&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;apoyo mi mano derecha &lt;br /&gt;en el bolsillo de atrás del pantalón&lt;br /&gt;y ahí está la billetera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;todo mantiene su orden&lt;br /&gt;quedan cigarrillos&lt;br /&gt;y plata para comer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la vida continúa, me digo,&lt;br /&gt;y lo mejor al despertarse&lt;br /&gt;es empezar a caminar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;no desayuné pero prendo un cigarrillo&lt;br /&gt;porque la mezcla de alegría y ansiedad&lt;br /&gt;que produce la mañana de sol&lt;br /&gt;en un sitio apartado de las cosas traducibles&lt;br /&gt;así lo demanda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en las aldeas al costado de la ruta&lt;br /&gt;los niños juegan al gallito ciego&lt;br /&gt;y alejados de la civilización&lt;br /&gt;escondidos en viejos galpones&lt;br /&gt;los jóvenes expresan su amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;una inmensa montaña de basura  &lt;br /&gt;se acumula en un descampado&lt;br /&gt;a la salida del pueblo sin nombre&lt;br /&gt;donde las llamas lamían el suelo&lt;br /&gt;hasta consumirlo todo:      &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;desechos, &lt;br /&gt;nombres propios, &lt;br /&gt;las existencias abandonadas al viento&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;porque a medida que avanzábamos por la ruta&lt;br /&gt;nos íbamos internando en el desierto&lt;br /&gt;donde se acaban los manchones de vida&lt;br /&gt;distribuidos a los lados en ráfagas intermitentes&lt;br /&gt;en forma de gente, de casas, de vida organizada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y es ahí donde empieza a comandar el viento&lt;br /&gt;con sus distintos oficios elabora el paisaje&lt;br /&gt;inclina las ramas de los árboles &lt;br /&gt;esculpe las rocas &lt;br /&gt;eleva la arena a potencia de nube&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;al mirar al horizonte &lt;br /&gt;la ruta es una espina que se clava en el cielo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los kilómetros eran hielos en un vaso de whisky&lt;br /&gt;disolviéndose lento, adulterando el entorno&lt;br /&gt;igual que las imágenes al fundirse en la mente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;al salir de la geografía inhóspita&lt;br /&gt;nuevas poblaciones urbanas&lt;br /&gt;raleaban en los bordes del camino:&lt;br /&gt;ahí se levanta la clase media moderna &lt;br /&gt;envasando sus hijos al vacío,&lt;br /&gt;protegiéndolos de la idea de la muerte&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los recursos eran escasos&lt;br /&gt;había que calcular las provisiones&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;nos detuvimos en la estación de servicio&lt;br /&gt;para comprar cigarrillos rubios&lt;br /&gt;y algunos insumos menores:&lt;br /&gt;chicles, un botellón de agua,&lt;br /&gt;nada que nos hiciera reflexionar&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en los oscuros rincones de la percepción&lt;br /&gt;se preparaba para saltar como un tigre&lt;br /&gt;el menos deseado de los reflejos: &lt;br /&gt;en cualquier momento &lt;br /&gt;se nos iba a terminar &lt;br /&gt;la juventud&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;al grabar en una cinta baqueteada&lt;br /&gt;las nuevas impresiones&lt;br /&gt;empiezan a perder la nitidez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;las enormes grúas&lt;br /&gt;que nadie comprende cómo llegan&lt;br /&gt;ni cómo se van&lt;br /&gt;desde los techos de las torres en construcción&lt;br /&gt;manipulan objetos pesados &lt;br /&gt;de un lado a otro de la estructura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;al fondo nuevamente el atardecer&lt;br /&gt;suavizaba la revolución industrial:&lt;br /&gt;el cambio constante de paisaje &lt;br /&gt;fue lo que nos mantuvo despiertos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en un instante&lt;br /&gt;se prenden los faroles y los carteles &lt;br /&gt;de las paradas de colectivos;&lt;br /&gt;las vidrieras de los bares son peceras enfrentadas&lt;br /&gt;al cielo atómico y a los colores del cosmos&lt;br /&gt;antes de consumarse la abstracción&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-8534801502099315164?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/8534801502099315164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/8534801502099315164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/07/el-fondo-del-mal-parte.html' title='1'/><author><name>n1m10</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_4zcNo35x2ZI/SluuHwWI_6I/AAAAAAAAASQ/qGjhfrpQqa4/S220/094jhiYUF.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-5028664087170100700</id><published>2009-07-27T13:12:00.003-03:00</published><updated>2010-02-02T14:20:44.281-03:00</updated><title type='text'>Falso Haiku (Juancito Remix)</title><content type='html'>todos saben que la poesia de los noventa&lt;br /&gt;se suicidó&lt;br /&gt;lo que no se sabe es quién lo hizo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-5028664087170100700?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/5028664087170100700'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/5028664087170100700'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/07/todos-saben-que-la-poesia-de-los.html' title='Falso Haiku (Juancito Remix)'/><author><name>n1m10</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_4zcNo35x2ZI/SluuHwWI_6I/AAAAAAAAASQ/qGjhfrpQqa4/S220/094jhiYUF.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-5391873949132767591</id><published>2009-07-18T15:23:00.005-03:00</published><updated>2009-10-07T13:27:58.131-03:00</updated><title type='text'>happy b-day doc !</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos-h.ak.fbcdn.net/photos-ak-sf2p/v197/234/32/9898906609/n9898906609_660343_2939.jpg"&gt;&lt;img style="cursor:pointer; cursor:hand;width: 381px; height: 300px;" src="http://photos-h.ak.fbcdn.net/photos-ak-sf2p/v197/234/32/9898906609/n9898906609_660343_2939.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-5391873949132767591?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/5391873949132767591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/5391873949132767591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/07/problemas-con-los-vecinos.html' title='happy b-day doc !'/><author><name>n1m10</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_4zcNo35x2ZI/SluuHwWI_6I/AAAAAAAAASQ/qGjhfrpQqa4/S220/094jhiYUF.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-3408538721138269232</id><published>2009-07-13T19:00:00.012-03:00</published><updated>2010-02-01T11:33:11.920-03:00</updated><title type='text'>el Sr. Coupland dice</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;« &lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;M&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;i mente empezó a divagar. Pensaba en esto: pensaba en que cada uno de nosotros experimenta todos los días unos pocos momentos de mayor resonancia que otros. Oímos una palabra que se nos queda en la mente. O a lo mejor tenemos una pequeña experiencia que nos perturba, aunque sea brevemente: compartimos el ascensor de un hotel con una novia vestida para la boda, por ejemplo, o un desconocido nos entrega un trozo de pan para que demos de comer a los patos de la laguna, o un niño pequeño entabla conversación con nosotros en una lechería, o nos pasa algo como lo que me sucedió con los coches M&amp;amp;M en la estación de servicio Husky.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si anotáramos eso pequeños momentos en un cuaderno y los conservásemos durante unos meses, sin duda veríamos emerger determinadas tendencies en nuestra colección; surgirían ciertas voces que han estado tratando de hablar por medio de nosotros. Nos daríamos cuenta de que hemos llevado una existencia interior que desconocíamos. Y quizás esta otra vida es más importante que la que consideramos real; este estúpido mundo cotidiano de muebles, ruido y metal. De modo que a lo mejor esos instsantes silenciosos son los auténticos acontecimientos que forman la historia de nuestra vida.. » (…)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-3408538721138269232?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/3408538721138269232'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/3408538721138269232'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/07/blog-post.html' title='el Sr. Coupland dice'/><author><name>n1m10</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://1.bp.blogspot.com/_4zcNo35x2ZI/SluuHwWI_6I/AAAAAAAAASQ/qGjhfrpQqa4/S220/094jhiYUF.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-6331127357884844305</id><published>2009-05-12T10:37:00.001-03:00</published><updated>2009-05-13T15:46:19.302-03:00</updated><title type='text'>Rulfo lee Luvina. Extraordinario!</title><content type='html'>&lt;object type="application/x-shockwave-flash" data="http://www.archivosonoro.org/media/p.swf" width="250" height="95" id="Archivosonoro_Flash"&gt; &lt;param name="movie" value="http://www.archivosonoro.org/media/p.swf"&gt;&lt;/param&gt; &lt;param name="flashvars" value="width=250&amp;height=95&amp;file=http://www.archivosonoro.org/get.php?fla=archivosonoro-2009-02-13-80377.mp3&amp;screencolor=FFFFFF&amp;link=http://www.archivosonoro.org/?id=252&amp;displayclick=link&amp;logo=http://www.archivosonoro.org/tema/archivosonoro.jpg"&gt;&lt;/param&gt; &lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-6331127357884844305?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/6331127357884844305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/6331127357884844305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/05/rulfo-lee-luvina-extraordinario.html' title='Rulfo lee Luvina. Extraordinario!'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-7162463623954509838</id><published>2009-05-08T23:33:00.004-03:00</published><updated>2009-05-08T23:51:01.584-03:00</updated><title type='text'>Dibujo de Kerouac para la tapa de On the road. (choreado a BoingBoing)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.bookforum.com/uploads/upload.000/id00831/article00.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 305px; height: 400px;" src="http://www.bookforum.com/uploads/upload.000/id00831/article00.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Hoy sería muy cuuull eh.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-7162463623954509838?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/7162463623954509838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/7162463623954509838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/05/dibujo-de-kerouac-para-la-tapa-de-on.html' title='Dibujo de Kerouac para la tapa de On the road. (choreado a BoingBoing)'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-1971449336859961961</id><published>2009-05-05T12:39:00.006-03:00</published><updated>2009-05-10T22:05:54.082-03:00</updated><title type='text'>Señor conejo de conejolandia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los escritores que empiezan a escribir o a publicar en los cincuenta están en el horno: demasiado por explorar, demasiadas opciones, muchos canales para hacer zapping. Cada uno lo resuelve como quiere, o más bien como puede. Salinger agarra la ruta iluminada que va directo al palacio de los mil candados. Roth se zarpa en realidad y lo tienen que llevar, casi desahuciado, al hospital de los perros babosos. Joyce Carol Oates se vuelve el ama de casa de la literatura criticona. Mailer y Capote se la miden con el periodismo como regla. Updike se caga de risa. Los agarra a todos de los pelos, todos, se va de buceo al Caribe más irracional, participa del otoño de la modernidad y se anima a percibir como ninguno antes: cualquier martillo viene bien para darle en el marote a la clase media USA. Se vuelve realista a fuerza de ver que la realidad es un invento. Salinger, de cualquier forma, le terminó ganando la pulseada de culto.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-1971449336859961961?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/1971449336859961961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/1971449336859961961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/05/run-rabbit-run.html' title='Señor conejo de conejolandia'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-5889224464484074010</id><published>2009-04-29T12:38:00.001-03:00</published><updated>2009-05-08T13:19:58.956-03:00</updated><title type='text'>Dr. Destouches recomienda</title><content type='html'>“En este mundo vil, nada es gratuito. &lt;br /&gt;Todo se expía: el bien, como el mal, &lt;br /&gt;se paga tarde o temprano. &lt;br /&gt;El bien mucho más caro, lógicamente”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-5889224464484074010?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/5889224464484074010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/5889224464484074010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/04/dr-destouches-recomienda.html' title='Dr. Destouches recomienda'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-5976521232255057588</id><published>2009-04-17T09:05:00.018-03:00</published><updated>2010-01-28T12:35:22.091-03:00</updated><title type='text'>Magna Mater</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;                                                                       A Fabián&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; cuando era niño&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Faltan minutos para que sean las doce. Y algunos rituales ya se cumplieron: el primo más chico agitó las sidras que están en la heladera,  abstemios: 4 - mamados: 15, los hijos de Ansiedad revientan petardos en el balcón. Bienvenidos a la Navidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un rato, mi vieja se puso a revolver unas cajas con fotos, y encontró un formulario del año ’78 donde mi viejo había tildado soltero en el recuadro del estado civil, se sacan los ojos por eso. Llevan más de treinta años de casados. El hijo de mi hermana toma granadina en los vasitos de licor y se hace el borracho. Mi primo mayor relata, como una verdadera hazaña, que le dio a su ex un anillo de compromiso para que dejara de hincharle las bolas con su inseguridad. Pero estoy seguro de que encontró otras cosas para hincharle las bolas. La tía abuela es una hiena vestida de negro. Cuenta a los gritos que fue a la heladería y sin querer pidió banana slip. Y ríe como loca. Pero sólo ella encuentra en ese acto una gracia sublime, porque es profesora de inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arriba de la mesa, en el centro exacto, hay una araña de caireles con un penacho de bronce al medio que apunta hacia abajo. Cuando todos hablan al mismo tiempo, se superponen, mezclan y oscurecen como el agua revuelta de nuestro mar, me pierdo en la marea de discursos y entro en una especie de sopor. En ese estado suelo imaginar, cuando se estiran para agarrar un pedazo de turrón, que la araña se suelta del techo y el penacho pega de lleno en la cabeza de algún pariente. El muerto va variando conforme avanzan los temas de conversación y los tonos se elevan o descienden y cambia el locutor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La abuela tiene arterosclerosis. Cuando mi hermanito comenta que le van a festejar el cumpleaños pone cara de contenta. Se lo dice cada quince minutos. La vieja se olvida y repite la misma cara. Ese mantra los debe reconfortar. Con los años, el tío Carlos se volvió un paranoico insoportable. Se pasa la velada echando Raid para los mosquitos, tiene miedo que le agarre dengue y cada vez que lo pican se queda quieto y espera los síntomas. Vivimos en un piso 12 de un barrio céntrico de la ciudad de Buenos Aires... El olor que hay en el comedor es algo inmundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;El primo Arístides viajó desde Pehuajó para pasar las fiestas con nosotros. Me dijo en secreto que siempre se viste lo más parecido posible a Cocodrilo Dundee, esperando que alguien lo note. Nadie se da cuenta y se siente frustrado. Se consuela pensando que es peor lo de su hermano, que no sabe combinar los colores de la ropa y compra todo de la misma marca, así aunque sea combina eso. Supongo que en el campo la vida es un poco más aburrida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace cuatro años falleció mi abuela Ana. Ella era el capitán del barco. Comandaba las fiestas como si hubiera recibido instrucción militar para eso. Desde entonces, nada fue parecido. La Navidad es siempre una cosa deprimente, pero al menos alguien la sabía pilotear. Se comía rico, se bebía moderado, se repetía inalterable el mismo guión para satisfacer a mi abuela. Las anécdotas se encadenaban sin fisuras, y cada uno tenía un papel preponderante en la puesta en escena familiar. Mi abuela había encontrado, después de muchos años, el ritmo perfecto en la respiración de todas las Navidades. Ahora los descendientes tironean por el poder, y todo se despliega con una cadencia espástica. La familia es un infierno disfrazado de cabaña de Heidi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya casi son las doce y no puedo dejar de pensar en una sola cosa, algo que ahora me parece terrible. Hace un rato, en la habitación, le dije a mi hijo que Papá Noel había muerto, para justificar la falta de regalos. No tengo dinero.  Espero que algún día sea padre y me pueda entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día que nació Gerónimo, pensé que la felicidad ya estaba asegurada. Una vez leí en un libro que las mujeres con los hijos reemplazan la ausencia del falo. Creo que los hombres debemos reemplazar al órgano femenino, a mí, se me abrió un enorme agujero en la mitad del corazón. Hace años que no dejo de estar preocupado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fue fácil conseguir un taxi después de los brindis, tengo que llevar al nene de vuelta a la casa de su madre. Por suerte tengo el teléfono de Aníbal. Lo conocí al azar un día que me tomé su taxi por Corrientes y desde entonces cada vez que necesito un viaje lo llamo. Cuando me dio su tarjeta aquella vez me dijo: ‘Aníbal Caronte, descendiente de italianos’, y me pareció bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de dejar al nene di vueltas toda la noche en el taxi de Caronte. Sólo le pedí que maneje, sin rumbo fijo, de verdad no sabía dónde ir. Uno cree que con la edad ciertas cosas ya no van a pasar, como estar perdido, pero no es cierto. Nada de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El recuerdo de la Navidad tardo un rato largo en disolverse. Pensé en todos los parientes. En los que están y en los que ya se murieron, en las historias de cada uno y en la mía. No pude sacar ninguna conclusión. Si acaso hay un lugar del que no se puede extraer ninguna lógica es de las familias. Dentro de una familia hay una sola lógica posible: seguir adelante. La avenida Libertador estaba vacía como nunca, un enorme río de asfalto por el que avanzábamos hacia el centro. Esa sensación fue reconfortante. Pensar en un montón de gente remontando la Navidad a pulmón, mientras me escapaba solitario por una avenida formidable, que existía sólo para mí, al final me tranquilizó. Me quedé mirando las entradas a los edificios de lujo, con mesas en el hall y guardias de seguridad, traté de imaginarme qué sería de sus Navidades, de sus hijos, en cómo se llega a un lugar donde estar solo es un trabajo de riesgo. En ese momento todos fuimos parecidos. Cuando llegamos a Córdoba y 25 de Mayo Caronte estacionó a mitad de cuadra y me preguntó si quería tomar algo. Entramos en un bar muy viejo con un señor en el fondo que tocaba baladas en un piano de pared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es todo lo que puedo recordar de aquella noche. Lo que sigue es despertarme en este hospital muchísimo tiempo después. Y un hombre de blanco hablándome sobre el corazón, sobre un taxista, sobre que hay momentos para una cosa y momentos para otra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-5976521232255057588?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/5976521232255057588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/5976521232255057588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2009/04/magna-mater-una-gotita-de-cuando-mi.html' title='Magna Mater'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-115824368101807727</id><published>2006-09-14T11:18:00.003-03:00</published><updated>2009-05-07T13:19:07.214-03:00</updated><title type='text'>inbox</title><content type='html'>Re: Happy birthday Cocksucker ..........................................13-sep&lt;br /&gt;                                                                    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hey Prick,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Happy birthday you shit pants. I’m 30 tomorrow - looks strange to see it written down in front of me. So what have I achieved in my 30 years:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I've made love to a women from every continent (Australia doesn't count because the women are more masculine than I am)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I captained my town's football team many times and scored many wonderful goals.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I've got enough money to buy a nice 2nd hand car (the only problem is I wouldn't be able to drive it legally).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;So that's it man. Christ has an equal. But basically, I can't complain - live is good for me.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;So happy birthday you miserable cunt and I'm sure by the time you are forty you will be a successful writer, with a beautiful young wife in the kitchen and children running about in Boca shirts. And I will be an astronaut floating about in space and investing millions of dollars in property on Mars.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;By the way man, after this traveling on Thailand, I became a good kick boxer - fast with nice technique. I made spaghetti and meat balls out of you.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;And what's the story with those 2 argentinean players with West Ham - they are my local club in West Ham - that Tevez, if I meet him on the street I will look after him. I might introduce him to some nice women and finally with a face like that he might get to fuck something other than the Boca mascot.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Easton&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Re: Re: Happy birthday Cocksucker ...................................... 13-sep&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;You might be a test, that God have put me up on the way, to try my patience, I think. Not only because your stupidity has no limits, also this shit of greeting someone else, on my own birthday, is particularly annoying. So happy birthday for you too, you disgusting and useless piece of irish butter.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I know what you mean with that story of seeing written down your 30. I have passed out that miserable moment already. Since this moment, you will start feeling that any of your stupid usual activities, are even more stupid now.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;And listen man, if you, clumsy bastard, achieve to get a driving permission on any major city of the globe, I will tint my hair with the color of the irish green shamrock, you cunt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I have to say that, for the moment I began writing this email, I already had to overcome a period of 45 minutes laughing about your 30 years old achievements... Jesus man, I still cannot understand how the prestigious citizens of London have accepted such a cretin like you in their social scope.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Well, this bastard Tevez is a quality player, strong and skillful at the same. He’s got several championships with Boca and with Corinthians recently in Brazil. But he's a son of 'Fuerte Apache', one of the most rough areas in Buenos Aires. If you stupid man get lost driving on that part of the city, you'll probably find out the guys dismantling your car, after pointing your head with a 9mm gun, are Tevez’s family and folks. Or probably not, because your ridiculous car just go around geting laughs every place you go. Well, is famous area for having locale football tournaments, for gambling among the neighbors, and is well known that Tevez started playing football in those 'tournaments', on his father or brother's team, when he was about 12 and the rest of the players were probably over their 30s. He's a fuckin bull, I love his playing style. And by the way, those games are played without referees............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Well man, I'll be 32 tomorrow. This will not be a an other particularly happy birthday. We shall see...&lt;br /&gt;Take care.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nimio&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;img src="data:image/png;base64,iVBORw0KGgoAAAANSUhEUgAAABYAAAAUCAYAAACJfM0wAAAABHNCSVQICAgIfAhkiAAAAAlwSFlzAAAK8AAACvABQqw0mAAAAB90RVh0U29mdHdhcmUATWFjcm9tZWRpYSBGaXJld29ya3MgOLVo0ngAAAAWdEVYdENyZWF0aW9uIFRpbWUAMDQvMDQvMDhrK9wWAAACMElEQVQ4ja3SP2gTcRQH8O8vvUtIGmkqTY3SaMVFz6KDW2ywg4s4dGgXp3SyVLIIthCKQxCCuoZaXaSO/ilKd4sSdXRL0EWtIRYaSkXsJTH33utwSZM01xo0D353v+N+97l33/upQCAwFgwGfehiFYtFUxsYGPCmUqmv3YQTicSwBgCapnXTBQBoSinout5VVCnVDr/44B/OZH0xs6KMThCfR3LRs+aTycjvbwfCmawvduZkn7EwN4TBfheY90fXN6uYuffdyGQRu3apkmyDmzM2K8pYmBvC6kcLK+/KMEsWLCIQMSyLULUIFhH0HsGNycNYnDuO6PRno9lQSsFVh+tDQSEY6MHymzJKFQILgxkgYhALmBnMDLNsIf1sA8cG3VDYYzhFAWWfRBjCAiIbIxYQE1ga17+2GSICKLQYznCtiATEDK6BIrU5MUhgd0+NH+AIt+5jshdqgkpVwEwNkBgs9lyE4XY3nnLMWNf13QEAG1uE2JVe9PUC5JCvCMPrVpifOor1YnW34/pw7NjvVbmZ+3ljcTaMq5EjbRFJ07Gw8QfTd9fg96rc3o7bMh4f9SytvDenLl7/ZADAl5cjWF7dwmy60PaSeiPjo56lv2Ycnzi0Fp9AEgAu39x8+urtT9x5/GP74a2++LlTuumo76kDd4W9ALj9qIDIiOfBhdO+jtB9O279TFcuet77fD7Wn+sU7ajj1+kTSccb/wv/aymloEKh0Fg4HPZ2E87n86Udvs4FoWqwSHUAAAAASUVORK5CYII=" style="position: absolute; visibility: hidden; z-index: 2147483647; left: 133px; top: 974px;" id="kosa-target-image" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-115824368101807727?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://www.nimio.com.ar/feeds/115824368101807727/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22399854&amp;postID=115824368101807727&amp;isPopup=true' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115824368101807727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115824368101807727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2006/09/inbox.html' title='inbox'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-115492126544062009</id><published>2006-08-07T00:13:00.003-03:00</published><updated>2010-01-29T18:52:32.254-03:00</updated><title type='text'>¡¡Por fin!!</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Anoche me acosté tarde. Hoy me quedé dormido, me levanté apurado, me pegué un baño y salí de vuelo. Esperé 20 minutos el 152 y no vino. Me tuve que tomar el 29, que da más vueltas que la escarapela de Uruguay. Llegué 30' antes de que empiece el partido. Y por primera vez en mucho tiempo, para mi tortura dominical, no conseguí entradas ni siquiera en la reventa. Una vuelta por acá, por allá, hablar con uno, con otro, nada. Me comí un par de patys y una Fanta, porque la Coca, según el patysero, estaba 'natural' (?), y me fui a verlo por TV. La concha de la lora. ¡¡¡ Macri, agrandá la cancha la puta que te parió !!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Boca presentó la nueva camiseta. Volvió el azul marino, flashback a las primeras Nike con la raya amarilla bien grande y el cabarete del loser Latorre; que no se repita. Aunque prefiero el azul más claro, el de la bandera de Suecia, todo bien, me gusta, modelo clásico, sin chirimbolos como la anterior que tenía hombreras amarillas y cuello de piyama. Ahora, las nuevas medias, ¿Qué onda? ¿Son medias Tom?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-115492126544062009?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://www.nimio.com.ar/feeds/115492126544062009/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22399854&amp;postID=115492126544062009&amp;isPopup=true' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115492126544062009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115492126544062009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2006/08/por-fin.html' title='¡¡Por fin!!'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-115345904130369073</id><published>2006-07-21T01:54:00.004-03:00</published><updated>2010-01-29T18:50:13.772-03:00</updated><title type='text'>Batista</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Esa tarde tocaba el fulbito de los sábados con los pibes. Un ritual que se venia repitiendo desde la escuela secundaria. Los amigos no habían cambiado, ni las costumbres ni la canchita, inalterable, que se desplegaba como un mantel verde en la memoria, cubriendo los eventos con un material sintético que los mantenía intactos y más brillantes que al resto de recortes de la vida, que se van desintegrando, sin atención, entremezclándose entre letras y números y rostros. Nadie se olvida de ningún resultado. Ni se borra quién falto a la canchita en un día de lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la vida es una herida absurda y decime bandoneón si alguien se esperaba los sucesos de la tarde del sábado 15. La existencia está plagada de gotitas de sorpresas que nos van salpicando, que se van acumulando despacio, y llenan el recipiente del absurdo hasta que terminan ahogando nuestra precaución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto que les voy a contar es una historia de amor. Un relato mundial. Una cadena de acontecimientos que resurge de las mazmorras donde habitan los que encontraron en el fútbol una sustancia coagulante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;A él le decían el Bati. No era ni rubio ni goleador, más bien todo lo contrario. Le decían el Bati por su parecido físico y técnico con Sergio Batista. Tenía también otros apodos. No había sido afortunado cuando a Bilardo se le ocurrió duplicar la convocatoria de Batista para el Mundial de Italia ’90, y al Checho se le dio por no correr más de 15 minutos por partido; y menos todavía cuando Rep, el dibujante, se las ingenió para rebautizar a Batista como ‘La Momia’, e incluirlo inesperadamente en algunas de sus tiras dibujándolo como a una momia vendada y con la barba por afuera de las gasas, con los brazos extendidos, caminando hacia el horizonte, siempre, como buscando alguien a quién abrazar. Ahora le decían El Batimomi, o Momi, directamente. Nunca encontró la forma de reconvertir a sus amigos a la religión del nombre depurado. El apodo le quedó para toda la vida. Y él lo lamentó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les decía que esta era una historia de amor. Los personajes centrales son Momi y Miuki. Pero el amor no será entre ellos. Ya se van a enterar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde la marcha de los acontecimientos era una marcha castrense, organizada, con el paso bien marcado de las cosas que fluyen en una tranquilidad preconcebida. Miuki había pasado la noche con el Bati. Vieron películas, o no, mejor dicho se contaron películas porque Miuki le había pedido que esa noche no prendieran la tele, y entonces como no sabían de qué hablar se pusieron a contarse las películas que más les gustaban. Uno tiraba un título y el otro relataba, si la había visto, lo que se acordaba de la película. Pasaron varias horas haciendo eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana, tarde, ya casi mediodía, desayunaron abundante. Café, tostadas, jugo, huevos, queso, de todo. Fue Miuki la que preparó el desayuno frondoso; pero Momi no quiso comer demasiado, porque tenía partido un poco más tarde. Cuando uno juega al fútbol, con el estómago muy lleno, se produce una experiencia del orden de la ordalía. Se siente el cuerpo como si fuera un trasatlántico acarreando la población completa de un país del Asia central. No se le recomienda a nadie. Momi lo sabía bien. Hacía años que conocía los secretos más recónditos del arte del fulbito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Miuki ya mucho no le cayó simpático que no compartiera la tarde con ella. Bastante menos le gustó lo que sintió como desprecio del trabajo que se había tomado al preparar la comida. Pero se la bancó. En el fondo estaba contenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacía meses que en realidad las cosas no andaban muy bien. En el tira y afloja de la relación era siempre ella la que salía menos favorecida. Entonces, decidió ponerle un final decoroso al asunto, y lo mandó a Momi a pastar por los potreros. Es decir, se separaron: Miuki se fue con la música a otra parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Momi, si bien al principio se la bancó, empezó a llamarla de nuevo. Le decía que quería verla, que quería ir a cenar, las cosas que se dicen. Miuki lo derivó, como primera medida, y después se fue aflojando de a poco, como un helado al sol. Hasta acá es la historia de medio planeta. Pero a partir de acá es la historia de la otra mitad. La mitad oscura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los pasatiempos de Momi era la fotografía. Le gustaba sacar fotos cool. De esas que se las puede catalogar como ‘originales’. Fotos de paradas de colectivos o de afiches que al lado de otra cosa toman un sentido diferente. Una temática moderna. De plantitas que parecen bichos. O de bichos que parecen personas. Bueno, vayan a internet y busquen fotologs, van a entender rápido de qué les estoy hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Momi tenía una cámara digital bastante buena, que llevaba para todos lados. Era fan de sacar fotos en cualquier momento. Era un gran contextualizador de la realidad. Lo que para todos en apariencia era algo banal, para él cobraba un nuevo sentido bajo la órbita de su mirada arty. Poseía una mirada independiente de las formas, un uso del enfoque que deslizaba la tensión hacia lugares inesperados. Un verdadero artista del concepto. Lástima que nunca le dio para más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Miuki le gustaban sus fotos, en general, la entretenían. Prestaba atención cuando él le mostraba sus borradores, sus ideas, o las perlitas que había encontrado por la calle en un día cualquiera de trabajo, en intervalos que aprovechaba para retratar ese mundo paralelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo general Miuki no era muy entrometida. No andaba revisando las cosas de Momi, ni preguntaba demasiado. Una mina segura de sí misma. Con carácter. Pero esa mañana sin ningún motivo, nomás de aburrimiento o de ansiedad, mientras Momi se preparaba para ir a jugar a la pelota, en el cuarto, Miuki agarró la cámara, pensando en que tal vez podría sacarle una foto a su chico, con esa remera de un equipo del asenso, con la vincha y los timbos blancos, era entendible que él despertara algún ánimo de retratista en una persona con señales de aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agarró la cámara y la encendió. Pero una vez prendida, se tentó y la puso en modo de reproducción, para ver las fotos que estaban guardadas. Y acá empieza nuestra historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Momi tenía guardadas en su cámara fotos de escenas sexuales, de él y de por lo menos diez minas distintas. Extraordinario. La Momia Batista, finalmente, era una bestia sexual del más fino calibre de las estrellas de la farándula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miuki quedó parapléjica. No sorprendida sino que colapsó de verdad. Cayó al piso en seco, como una bolsa de basura que revolean al viento hasta caer en la compactadora. Cuando Momi salió del cuarto, no entendió un catzo lo que pasaba, pero al toque vio la cámara en la mano de Miuki, que todavía aferraba como si fuera el santo grial, y asimiló perfecto que desde ahora estaba al horno con papas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué mierda se hace en una situación como esta? No es que yo me lo pregunte. Eso es lo que rebotó en la oficina gris de Momi durante los 5 minutos siguientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces Miuki se despertó, por su cuenta. Y Momi al principio no supo qué decir. Después empezó a putearla. La mente humana reacciona de formas diversas. Pero casi siempre incomprensibles. Salvo para los psicólogos. Momi la insultaba a los gritos de arriba a abajo, diciéndole que para qué mierda se metía en sus cosas, que a él le gustaba tener privacidad; y un rosario aterrador de justificaciones y amenazas que, igual que sus fotos, derivaban la tensión hacia un punto singular del recuadro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miuki no contestaba. No podía. Tenía la mitad de la cara paralizada. Y probablemente con lo que estaba escuchando se le paralizara la otra mitad. Lo único a lo que atinó fue a agarrar el secador de pelo, que estaba tirado en el sillón, al lado de su mano, y se lo partió en la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más bien en la cara. Se lo escrachó en la jeta como si estuviera bateando para la liga mundial, una noche de estrellas, ante miles de personas, metió un jonrón alucinante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Momi cayó al piso. Le salía sangre por la nariz y tenía un tajo que le corría desde el tabique hasta casi la mitad del pómulo. Miuki se incorporó y agarró las llaves de él. Abrió la puerta del departamento y bajó las escaleras al vuelo. Todavía no podía mover la cara. Momi salió corriendo atrás, como un desaforado, y la alcanzó agitado en el hall del edificio. Miuki ya había abierto la puerta, y para cuando Momi la encontró tenía la mitad del cuerpo en la vereda. Le aulló como si fuera el hombre lobo. Cuando escuchó ese grito intimidante, pegó media vuelta, y le revoleó el manojo de llaves, un conjunto fornido, integrado por las llaves del garage, la oficina, la casa de la abuela y de la infancia, y quién sabe qué otras más; un llavero digno del mejor portero de la cuadra estalló de nuevo contra el pómulo de Momi. Parecía una estrategia brillante, de un boxeador con experiencia, que acicatea en la herida del rival en busca del nocaut definitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió y se fue corriendo. O al menos lo intentó. Atrás brotó disparado Momi, que a esa altura ya tenía las vendas empapadas en sangre. La alcanzó llegando a la esquina, y en una digna maniobra maorí, la tacleó a la altura de las rodillas. En esa esquina justo hay un barcito donde se juntan los viejos a jugar al dominó. Probablemente haya sido la escena más desconcertante que hayan visto en los últimos veinte años. Un tipo con vincha y camiseta de fútbol, ensangrentada, tacleando a una mina que, desde el piso y con las facciones embotadas, no podía gritar y balbuceaba por auxilio en una voz gutural, acanalada, como los sordomudos que suben al colectivo en grupos, a la salida del colegio. Uno de los viejos se animó a salir. Y mientras Momi le apretaba los antebrazos, zarandeándola, el viejito neutral con una gorra blanca igual que el bigote, lo empezó a increpar: ‘¡largala, loco de mierda, largala!’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Momi se paró y amagó con encararlo al viejo pero enseguida vio que se le venía al humo un mozo morocho con pinta de pulenta y reculó. Miuki aprovechó para fugarse. Paró un taxi y se fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó a su casa y llenó la bañadera con agua caliente. Se quedó varias horas sumergida hasta arrugarse lo suficiente como para que los gestos de la cara empezaran a responder. Se secó, se puso ropa limpia, blanca, y se metió en la cama. Se quedó mirando al techo con una revolución de sentimientos tan grande como para armar un batallón y liberar de la opresión al mundo entero. Quiso encontrar cierta contextura lógica, que le permitiera asimilar con un poco de coherencia lo que había pasado. Pero nada de eso sucedió. Concluía que las cosas no tienen que seguir un derrotero lógico cuando el sueño le llegó y hasta el día siguiente se hundió en un magma reconfortante y cálido. A la mañana llamó a sus amigas para contarles, y todas le dijeron lo mismo: ‘nunca entendimos porqué confiabas tanto en alguien que usa vincha’. Rió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella tarde Momi siguió con sus planes, y se fue a jugar a la pelota. Nunca en la vida había faltado. Y menos que menos hoy. Cuando llegó con la remera ensangrentada, la cara como Rocky IV, y una mueca de asesino serial, sus compañeros no supieron bien cómo reaccionar. Y ya se sabe, cuando se ignora cómo reaccionar, no se reacciona de ninguna forma. Siguieron con la rutina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese partido Momi, desencajado y hambriento, con el instinto recién afilado, hizo el primer gol en todos los años de fútbol. Y sus compañeros empezaron a mirar de otra manera, a decirle Batigol. El trabajo estaba concluido. Y esta es una historia de amor. ¿O no?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-115345904130369073?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://www.nimio.com.ar/feeds/115345904130369073/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22399854&amp;postID=115345904130369073&amp;isPopup=true' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115345904130369073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115345904130369073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2006/07/el-ftbol-que-le-gusta-la-gente.html' title='Batista'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-115229709202596167</id><published>2006-07-07T15:27:00.006-03:00</published><updated>2010-01-29T18:53:25.330-03:00</updated><title type='text'>Italia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El año 2000 lo pasé viviendo en San francisco, California. Ese año con un número mítico, que daba la sensación de estar entrando en el futuro, para mí pareció de verdad entrar en el futuro al llegar al ultra moderno aeropuerto californiano. Para aquel entonces, tal vez haya cambiado algo, el fútbol por esas tierras era no sólo un deporte de minorías, sobre todo latinas, sino incluso un deporte de ‘chicas’, digo, un deporte practicado por muchas chicas, parecido a lo que puede pasar acá con el hockey sobre césped. Recuerdo que una tarde me invitaron unos chilenos que conocí a jugar un picado en el Golden Gate Park, un espacio abierto similar a los Bosques de Palermo. Para mi asombro, al llegar y al armar los equipos, la cosa era mixta. Con un marciano argentino como yo, esto parecía humillante. Pero más humillante fue descubrir cómo la chica rubia que jugaba en el equipo contrario, de algo así como lateral derecho, una especie de Cafú sajona, me pasaba como poste en todos los tiros. Con una condición física y un dominio de la pelota que los pibes de la plaza no todos alcanzaron, la piba la des-co-cía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En alguna época jugaba al fútbol muy seguido. En el patio del colegio, en las horas libres, en la hora de gimnasia, a la salida en la plaza. Bueno, todo el tiempo. Incluso tenía compañeros que jugaban en Excursionistas y los sábados iba a la cancha a ver los partidos del ascenso; y los domingos a ver a Boca, que hacía 10 años que no salía campeón. Mucho fútbol. Me acuerdo siempre de un compañero muy petiso y habilidoso, no recuerdo el nombre, que andaba penando porque el entrenador le había dicho que largara, porque con esa altura no se llegaba a primera. Hace poco, cuando apareció Messi, me acordé de él. Supongo que entonces todavía no existían las inyecciones de kriptonita que le dieron al enano de las propagandas de Frávega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;Ese año 2000 se jugaba la Eurocopa, y algunos de mis nuevos mejores amigos eran italianos. Ángelo era de un pueblo por el taco de la bota llamado Altamura, un lugar inédito para mí, cerca de Bari; en realidad lo conocí por Eduardo, era su amigo, casi un hermano en ese exilio entre lo que ellos denominaban ‘americani di merda’. A Eduardo lo conocí en una reunión, y de inmediato nos pusimos a hablar de fútbol. Era napolitano, de qué íbamos a hablar. Cuando se enteró que yo era argentino se emocionó automáticamente, se le iluminó la cara. No lo podía creer. Nunca había visto fanatismo tan extraño. Los argentinos, por supuesto, sentimos idolatría por Maradona, jugador por encima de todos que nos llevó de la mano hasta la copa del mundo. Pero esto era otra cosa. Era algo más íntimo. Una admiración que se puede sentir por el intendente de un pueblo en el que no existe el desempleo ni la delincuencia, de un pueblo utópico, sin desamparo, Maradona parecía para Eduardo más que un jugador un líder político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, nos hicimos amigos, compinches. Incluso trabajé para él pintando un consultorio odontológico y tratando de descubrir durante días dónde habían escondido el gas de la risa. Pero esa es otra historia. Decía que ese año se jugaba la Eurocopa, y la verdad que no era fácil ver los partidos. No los daban por TV abierta, no los daban por el cable, solamente por codificado. Y para tener el codificado en S.F. te rompen el tujes. Así que la única opción era verlos en los bares. Me acuerdo que en los primeros partidos no estaban muy entusiasmados. Los vimos en un bar sobre la calle Haight que tenía un nombre cómico: ‘The Mad Dog in The Fog’. Estaba bueno. Era casi una militancia under. No había americanos, eran todos europeos perdidos en la geografía económica de la burbuja puntocom. San francisco, en esa época, recibía los coletazos de la riqueza del Sillicon Valley, era el lugar al que iban a juntar guita los buscavidas del primer mundo. Con cualquier trabajito te podías ahorrar unos buenos mangos. Las calles estaban llenas de pendejos cibernéticos manejando Ferraris, arrancados de las escuelas secundarias para trabajar en programas que en cuestión de meses cotizaban en la bolsa. Millonarios instantáneos, como el Nescafé. Los días de copa ejemplares europeos desechados de la tercera guerra se juntaban a emborracharse con toneladas de cerveza, a las once de la mañana de un lunes o martes, mientras miraban los partidos de sus selecciones, o de cualquiera, era una excusa. Casi lo más divertido fue ver salir a estos barras improvisados al rayo del sol, totalmente borrachos, cruzándose con los políticamente correctos vecinos del Upper Haight, la parte elevada del barrio Haight-Ashbury, bastión Flower Power californiano, cuna del hippismo mundial, para ese entonces ya reconvertido en una especie de tatarabuelo sofisticado de Palermo. Una bizarrez fabulosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo tenía un Alfa Romeo Spider, un descapotable chiquito y rápido que había pintado de negro mate, esmerilado, y que manejaba como si la casa se le estuviera quemando en cualquier momento. El lo llamaba ‘una máquina post punk’. Era gracioso. Como un porteño de otro país en un país automatizado, donde si el semáforo se pone en verde los autos avanzan derecho aunque haya una vaca en el medio de la calle; para Eduardo, la interpretación del semáforo en amarillo era diferente a la americana, y parecida a la argentina: había que acelerar. Pocas veces vi a alguien ser tan insultado y disfrutarlo tanto: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;‘americani di merda !!’&lt;/span&gt;, respondía a cada insulto, y lo decoraba con un corte de manga, mientras sostenía el volante levantando una rodilla. Eduardo estaba orgulloso de su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;‘máquina’&lt;/span&gt;. Orgulloso de haber conseguido un auto de verdad, con cambios de verdad, no como esas licuadoras que manejan estos gringos, decía. Un napolitano pura cepa. Con una cabeza tan cerrada y pintoresca como un corazón tan abierto y sincero. Nos hicimos realmente amigos; aunque en el fondo no compartíamos demasiadas cosas, a mí me hacía reír. Y supongo que yo a él también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Euro siguió con Italia avanzando como trompada, y la confianza en el equipo era cada vez más evidente. Y si es gracioso ver a un napolitano enojado con su equipo cuando no juega bien, verlo cuando está llegando a las semifinales es un espectáculo dantesco. El parecido italiano con el porteño es de verdad impactante. O viceversa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos partidos en el Mad Dog del principio, con italianos dispersos, ya eran cosa del pasado. Ahora las trattorías estaban copadas por clientes que pedían a los dueños que agregaran televisores y la colectividad estaba más unida que nunca. Ahora sí, se reemplazaron los borrachos por la ‘famiglia’, chicos corriendo por todos lados, la pasta, la San Pellegrino, el Chianti y el catenaccio. ¡¡Mamma mía!! Cada vez me quedaba más claro a quienes nos parecemos. Y sobre todo, sentía que esos italianos en el exilio, alejados de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;civilización&lt;/span&gt;, unidos por el afecto, la identificación y la cultura que cada vez se va diluyendo con la distancia, se parecen de una forma tangencial a los porteños, siempre en busca de una identidad que su marca de origen es ser deshilvanada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Italia llegó a la final. Y ese mediodía el restaurante explotaba. Pocas veces había visto gente con tanta confianza. La verdad es que al principio me aburrí un poco. Hablaban todos en un dialecto que no me dejaba cazar un fulbo, más valida que nunca la frase, y encima el partido al inicio fue un embole atómico. Por suerte la comida la rompió. Unas pastas redondas y un vino más que aceptable, y salir a fumar afuera porque está prohibido en los lugares públicos. Fumar en la vereda era algo que de verdad llegó a molestarme. Lo tomé como una especie de segregación maldita y protestaba en cada cigarrillo. Después, de a poco me fui acostumbrando, no es que me pareciera bien, pero uno se empieza a relacionar con los otros fumadores, en la vereda, y se dan conversaciones que, respetando una nueva fórmula protocolar, se largan sin variación con una frase: ‘que prohibición de mierda’. Así me hice varios amigos y conocí chicas. No hay mal que por bien no venga, ¿No?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día la reunión fue antes del partido. La final en sí se vio en la sobremesa. Y entre almuerzo y partido me debo haber hecho unos quince amigos en la vereda. Casi todo el mundo era fumador, y como estaba bastante aburrido y me la pasaba fumando, creo que todos los que en algún momento salieron a fumar se encontraron conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer tiempo terminó cero a cero. El entretiempo fue lo más divertido de la jornada hasta ese momento. Faltaban las emociones. Un rato después que iniciaron el segundo tiempo se puede decir que formalmente me puse a ver el partido. Y por suerte a los cinco minutos o algo así los italianos hicieron el primer gol. A partir de ese momento Italia empezó a hacer su clásico juego especulador y defensivo, y yo, por única vez, presencié el impresionante show del catenaccio. No lo podía creer, en lo que en un partido entre Argentina y Brasil podría ser el ‘ole’ que baja de la hinchada cuando un equipo está bailando al otro con toques, para los tanos era de verdad emotivo ver a su equipo defendiendo, con cada corte, con cada pelota revoleada, con la marca y los jugadores deslizándose por el pasto hacia las patas del rival, estos tipos se emocionaban de verdad. Y a medida que les iba subiendo la presión, entonaban como un grito de guerra del ejército imperial: ¡¡¡CA-TE-NACCIO!!! ¡¡¡CA-TE-NACCIO!!! Una cosa de locos, literalmente. Pero la verdad que transmitía un efecto contagioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zidane marcado como si fuera un criminal de guerra no podía ni moverse. Francia estaba controlada. Se encaminaban a la victoria. Más o menos en la mitad del segundo tiempo, no me acuerdo bien, Francia metió un cambio: fue Trezeguet por otro muñeco, y cuando entró comenté en mi mesa: ‘este es argentino, jugó en Platense’. Los tanos entendieron pero me miraron como si estuviera medio chiflado. Las disputas folklóricas entre italianos y franceses son varias, que el vino, que la comida, que los paisajes más lindos, qué sé yo, como un chileno y un argentino que discuten por quién tiene la parte más linda de la Patagonia, porque no tienen otra cosa de qué discutir. Por el fútbol también discuten, pero ahí, hasta ahora, siempre ganaba la discusión Italia. Esta vez, los franceses venían envalentonados por el Mundial ’98.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El partido se terminaba y el arbitro había agregado un par de minutos de descuento. El catenaccio venía dando sus frutos. Pero en los últimos segundos del tiempo adicionado, Trezeguet le da un pase al sobreviviente Wiltord, que patea, y la pelota pasa por entre las piernas de Nesta y por abajo del brazo de Toldo. Gol de Francia. Increíble. Me acordé de lo que había dicho de Trezeguet y me arrepentí como si fuera un secreto de la CIA. Pero no pasaba nada, de última era un pase, el gol lo había hecho un francés original.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alargue y el horno no estaba para bollos. El cantito del catenaccio ahora era un silencio que sólo se cortaba con el ruido de la cafetera express que sacaba cafés a lo pavote para todos los tanos que querían volver en sí de un pedo atragantado en el tiempo de descuento. Igual se veían confiados, o al menos aparentaban. No quise ver los primeros minutos, salí a fumar un cigarrillo. Esta vez en la vereda no estaba ni el loro. Miré hacia la bahía mientras fumaba. Desde la puerta del restaurante se podía ver el agua y más hacia la izquierda el puerto. Siempre me gustaron los puertos, las grúas, los barcos, el agua. Era domingo pero igual había movimiento. El puerto de San Francisco es uno de los más importantes de Estados Unidos. Un verdadero espectáculo. Por un segundo pensé en porqué mejor no me iba al puerto a tomar un café en alguno de los barcitos o a comer cangrejos. Pero era tarde. Adentro era un hervidero, por la vidriera se podían ver tantos manotazos en el aire de los tipos que miraban el doparti que toda la escena parecía un debate de la cámara de diputados de la época de cuando había debates y había diputados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada. Volví a entrar. Medio establecimiento me miró con cara de culo, para ese momento se habían acumulado tantos clientes, subclientes, curiosos, peatones y todo tipo de espectadores, que llegar hasta mi mesa, casi en el fondo, me demandó unas veinte veces de pedir permiso. Llegué a la mesa, me senté, me miraron con un poco de  recelo, como al vagabundo errante que los días de duelo se emborracha en la esquina, y cuando todavía no terminaba de acomodar la campera en el respaldo de la silla, en el minuto trece del alargue, Trezeguet convirtió lo que para entonces era un ‘gol de oro’. Afuera Italia. Francia campeón de Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio no me quedó muy en claro si mis compañeros se acordaban de lo que había dicho cuando entró el reemplazo francés. No me lo hicieron notar. Después me di cuenta de que no importaba. Estábamos en paz, dejé de pasar calor. Salimos, saludé a la docena y media de amigos fumadores que había acumulado, y nos subimos al auto de Eduardo. Tenía una particular cara de culo. Agarramos la calle que va bordeando la bahía, una calle ventosa y para el domingo agradable y despoblada. Iba bastante rápido, como siempre o un poco más. Y entonces, por primera vez desde que lo conocí, cuando a quince metros de la esquina se empezó a ver el semáforo en amarillo, Eduardo desaceleró. Frenó antes de la senda peatonal, prendió un cigarrillo con el encendedor del auto, y después de tirar la primer bocanada hacia arriba, al aire que circulaba por encima del parabrisas, pronunció la frase: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;‘argentini di merda’&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se pudo olvidar de Trezeguet. Yo me reí mucho. Después de aquella tarde nos seguimos juntando hasta que pegué la vuelta. Más o menos para junio del 2001. Después nunca más volví a ver a Eduardo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo último que supe de él, es que un mes después viajó a Italia, para visitar a su mamá que hacía varios años que no veía. Tuvo mala suerte. En medio de su salida de USA pasó lo de las torres gemelas. Eduardo no tenía papeles ni le importaban, él pensaba que siempre iba a burlar a los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;americani&lt;/span&gt;. Me enteré que lo agarraron en el aeropuerto cuando quiso volver a entrar, y lo deportaron. Después intentó de nuevo pero por tierra, desde la frontera con México, pero tampoco tuvo éxito. Nunca voy a entender porqué se empecinó tanto en volver. En el fondo, odiaba todo lo americano y a la forma de ser de los ‘gringos’. Pero él creía que ese era su lugar. Supongo que lo había encontrado. Estaba deslumbrado como mucha gente por San Francisco, y tenía el deseo de vivir todo el resto de su vida puteando en una nube melancólica y feliz.&lt;br /&gt;Me pregunto que habrá sido del Spider.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El domingo, de nuevo Italia y Francia a la final. Creo que en algún lugar del mundo vas a estar mirando. Yo desde acá voy a alentar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-115229709202596167?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://www.nimio.com.ar/feeds/115229709202596167/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22399854&amp;postID=115229709202596167&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115229709202596167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115229709202596167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2006/07/los-dos-la-final.html' title='Italia'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-115212675764255986</id><published>2006-07-05T16:04:00.001-03:00</published><updated>2010-01-29T18:54:17.264-03:00</updated><title type='text'>Lonesome Riquelme is the go-to man</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Porque se la jugó cuando la cosa recién empezaba, porque está bien escrito, y sobre todo porque ya me saturó el fuego indiscriminado, va este intento de traducción del perfil sobre &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Román que publicó Jason Cowley, en &lt;/span&gt;&lt;a style="font-style: italic;" href="http://football.guardian.co.uk/worldcup2006/story/0,,1800201,00.html"&gt;The Guardian&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;, allá por el 18 de Junio, hace tan poco y tanto tiempo. Ahí va:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:130%;"&gt;Muy &lt;/span&gt;ocasionalmente emerge en el mundo del fútbol un jugador que, en estilo y método, desafía las categorizaciones. Es el jugador que inventa su propio idioma, juega de una manera y con un tempo que es completamente propio. Uno piensa en el joven Franz Beckenbauer, que como un líbero de contraataque, ha demostrado una vez y otra cómo un defensor puede ser el jugador más creativo del equipo. En este Mundial tenemos a Juan Román Riquelme de Argentina, el jugador más sobresaliente del torneo por mucho, y estilísticamente distinto a cualquier otro acá en Alemania.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alto, Delgado, de piernas largas y a menudo de apariencia lenta, Riquelme, quien juega para el Villareal en España, opera en el mediocampo, detrás de dos centrodelanteros. Esa, al menos, es su posición nominal; pero la verdad es que él va dónde quiere y busca generar los espacios y las posibilidades para quienes lo rodean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/1229/477/1600/92025495.jpg"&gt;&lt;img style="cursor: pointer;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1229/477/400/92025495.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De varias formas, él es lo más cercano que tiene el fútbol a un ‘mariscal de campo’, la posición más influyente y elegante en el Football Americano. El mariscal de campo es el creador, el jugador que va inventando el juego en sus desplazamientos. Y si eso significa que hay que pasarla para atrás o para el costado, así será. Porque lo que Riquelme tiene, por sobre todo, es paciencia, la gran cualidad que Leo Beenhakker, el veterano técnico holandés de Trinidad y Tobago, dijo que Inglaterra, tan apurada y propensa al pelotazo, claramente carece. Tanto como la paciencia, el gran atributo de Riquelme es la toma de decisiones, el saber cuándo armar el juego, y el saber intuitivamente qué va a funcionar y qué no, y porqué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como tal, es el centro de lo que tal vez es la mejor Argentina desde los campeones del ‘86 liderados por Maradona; y también el jugador más querido y, algunos creen, más mimado por el técnico José Pekerman. ¿Por qué se dice que Riquelme es consentido? Porque casi nunca se tira al piso, rara vez se apura a volver para defender, ni siquiera cuando pierde la pelota, y puede ser inconsistente por largos períodos. Y sobre todo, parece moverse a su propio y lánguido paso. Sabe lo que quiere hacer y cómo se tiene que hacer, y el resto tendrá que acompañarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si él juega bien Argentina juega bien, y hace dos días, debajo del techo cerrado del magnífico estadio AufSchalke en Gelsenkirchen, Riquelme ofreció, para aquellos que fueron lo suficientemente afortunados para estar ahí, una clase maestra de cómo moverse y pasar la pelota, y de esta manera imponer el juego. Los jugadores de Serbia &amp;amp; Montenegro, demolidos 6 a 0, pudieron hacer poco más que mirar con fascinación y desconcierto a Riquelme, el jugador del partido elegido por FIFA sin siquiera haber convertido un gol, destruirlos con la brillante simplicidad de sus pases y movimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Segundo gol de Argentina, anotado por Esteban Cambiaso después de una secuencia de 24 pases, fue el mejor de la competición, una sinfonía de colaboraciones – ‘el gol más hermoso’, según Hernán Crespo. Y, por lo intrincado y nuevamente por la languidez de su construcción, es la personificación de todo lo que Pekerman, de 56 años, designado en el otoño del 2004, trata de lograr como técnico, volcado a un juego calmo, menos directo, más clásicamente sudamericano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se ha repetido mucho en Argentina que, porque casi no se ríe en la cancha y es reservado y poco demostrativo, Riquelme juega sin alegría. Bastante equivocado. Cuando por ejemplo, convirtieron el segundo gol contra Serbia, y sus compañeros corrieron a abrazar al goleador, Riquelme, solo, se dirigió hacia el banco de suplentes, hacia Pekerman, abriendo bien grande los brazos en una especie de éxtasis privado, como diciendo: ‘Así es como se puede y se tiene que jugar a esto’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí, sin dudas, hay suficiente alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a Riquelme se lo critica en Argentina. Su desempeño en el primer partido -en el que hizo los pases en ambos goles- de Argentina contra Costa de Marfil, fue altamente celebrado en Europa, pero recibido con cierto escepticismo en casa. Es muy lento y no se termina de acomodar, se dijo, y juega solamente a su ritmo. No se adapta; si todo el equipo no gira alrededor de él, se va del partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un amigo mío le dice a Riquelme ‘el peaje’, cuenta Jorge Valdano, uno de los integrantes del equipo campeón del 86, y ahora un filósofo futbolero con estilo propio. ‘Cuando la pelota llega a él, se tiene que detener. El ritmo y la dirección del juego va a depender, en gran medida, del nivel de inspiración de Riquelme. Y Riquelme no está siempre inspirado’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que Pekerman contradice: ‘Algunos dicen que Riquelme es lento. Pero no es lento cuando tiene la pelota. Es la pelota la que tiene que correr, no el jugador.’&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el tren a Gelsenkirchen, un grupo de periodistas argentinos estaban, como era de esperarse, divididos por Riquelme. ‘Es una cuestión de estilo’, decía Guido Ferrarini, del Diario Hoy. ‘Para mí, Riquelme es muy lento, muy lúgubre incluso. Prefiero un jugador más rápido, con alegría y habilidad, como (Pablo) Aimar o (Lionel) Messi. Pero a Pekerman solamente le interesa Riquelme. Es como su hijo.’&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacido el 24 de Junio de 1978 en DonTorcuato, Buenos Aires, Juan Román Riquelme creció en una familia de 10, en una difícil pobreza. Pero no es, como algunos sugirieron, un ignorante chico de la villa miseria, el equivalente en Buenos Aires de las favelas de Brasil. La suya no fue una infancia delictiva. Ni tampoco es de extracción aborigen, como algunos indicaron. ‘Ese es el cliché romántico, ¿no es cierto?, que Riquelme es un chico analfabeto de la calle, con un origen familiar indígena’ dijo la periodista argentina asentada en Londres, Marcela Mora y Araujo. ‘Sí, su procedencia es muy pobre y difícil. Pero él fue a la escuela y alguna vez me dijo lo afortunado que se sentía de haber crecido rodeado de lugares abiertos en los que podía jugar al fútbol ‘de la mañana a la noche’. Su familia es muy importante para él, y todavía habla de DonTorcuato como su hogar.’&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Riquelme, como Maradona antes que él, jugó tanto para Argentinos Juniors como para Boca Juniors, el club del que es hincha y en el que había soñado jugar desde que era chico. Cuando estaba en Boca, y porque también usaba la Nº 10, lo llamaron ‘el nuevo Maradona’. ¿De qué otra forma lo iban a llamar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los dos jugadores –en estilo, físico y personalidad- no podrían ser más distintos. Incluso cuando en sus individualidades y habilidad parecen algunas veces estar jugando un juego distinto al resto – su propio juego, sin compañeros a la altura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el 2002, Riquelme, casado y con dos hijos, se unió al Barcelona por la cifra de 10 millones de libras. Para ese entonces atravesaba un momento difícil. Poco antes de dejar Buenos Aires su hermano, Cristian, fue secuestrado; como lo fueron varios familiares de famosos futbolistas sudamericanos, como recientemente la madre del brasileño Robinho. Riquelme negoció con los secuestradores de su hermano y pagó el rescate para su liberación. Esto, según él, fue el motivo para su alejamiento de su amado Boca, aunque podría no ser del todo cierto, ya que para entonces mantenía una disputa con el club por su contrato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La movida fue un desastre. El entrenador del Barca, por entonces Louis van Gaal, declaro que Riquelme era un fichaje político que interesaba al club pero no a él, y trató al nuevo arribo con indeferencia. En raras ocasiones jugó Riquelme, usualmente fuera de su posición, por una de las bandas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez en su carrera, la confianza de Riquelme se marchitó. Como jugador, él necesita sentirse necesitado, exactamente como Pekerman –para quien Riquelme brilló en la selección ganadora de la copa mundial juvenil de 1997-  lo hace sentir. ‘Necesita que todo el equipo esté armado alrededor de él,’ nos decía Guido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el 2003, el año posterior a quedarse al margen de la selección argentina que participó en el mundial de Corea-Japón, Riquelme se unió al Villareal –el habla de que fue ‘rescatado’- un club pequeño en un pueblito español, con un presidente rico y ambicioso. Este fue el inicio de su vuelta. Comenzó a tranquilizarse otra vez, rodeado como estaba de compañeros Latinoamericanos, incluyendo a Juan Pablo Sorin, el capitán de Argentina. La intensidad y la expectativa eran más bajas que en Barcelona. Se sintió necesario otra vez, y pronto se convirtió una vez más en el centro del equipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la última temporada, de forma inverosímil, Riquelme llevó al Villarreal hasta las semifinales de la  Champions League, donde fueron derrotados 1-0 por el Arsenal en tiempo de descuento, en el primer partido, y habiendo dominado el segundo encuentro en España. Riquelme erró un penal en el minuto 89 que, de haber convertido, hubiera enviado el partido a un tiempo extra, y probablemente permitido al Villarreal, que estaban en un mejor momento, alcanzar la final en Paris.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pocas veces se vio a un jugador más inquieto que Riquelme al prepararse para patear aquel penal. Era casi como si él supiera de antemano lo que iba a suceder a continuación. Escupió varias veces; no podía dejar de mirar el piso, y después empezó a correr… y erró. O mejor dicho, Jens Lehmann le atajó un tiro débil. ¿Es sólo en retrospectiva que parece un condenado? Inevitablemente, en Argentina, esto condujo una vez más a las dudas acerca de su temperamento y su idoneidad para integrar la selección nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo eso quedó en el pasado, y ahora, como se lo ve a Riquelme, con Argentina moviéndose con tanta confianza hacia los octavos de final, se puede vislumbrar la gloria más preciada. Ciertamente, es el jugador más influyente del torneo por mucho, y el más original, el futbolista-como-mariscal-de-campo. Puede que no corra extravagantemente con la pelota como Ronaldinho, o driblear como Kaká, y nunca va a convertir un gol tan asombroso como el que patentó Maradona. Pero como lo ha demostrado acá, y Pekerman lo entendió hace rato, Juan Roman Riquelme puede controlar el tempo de un partido como nadie más puede. Y haciéndolo, liderar a este equipo, enormemente habilidoso y motivado, hacia el premio más grande de todos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-115212675764255986?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://www.nimio.com.ar/feeds/115212675764255986/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22399854&amp;postID=115212675764255986&amp;isPopup=true' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115212675764255986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115212675764255986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2006/07/lonesome-riquelme-is-go-to-man.html' title='Lonesome Riquelme is the go-to man'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-22399854.post-115189903186555774</id><published>2006-07-03T00:53:00.002-03:00</published><updated>2010-01-29T18:55:14.552-03:00</updated><title type='text'>Resumen Mundialista [modo hincha desaforado on]</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Bueno, llegó el final del mundial. Al menos para nosotros. Y la verdad es que se dijeron muchas cosas. Se dijeron cosas antes del mundial, durante, y ahora. Se dijo de todo. Algunas cosas acertadas, otras divertidas, cosas malintencionadas, fruta, de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy difícil, en cualquier ámbito de la vida, conformar a todo el mundo. Verdad de perogrullo. Pero es bueno recordarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi relación con la selección de Pekerman fue cambiante. Me había desilusionado mucho después del 2002, sobre todo porque me gustaba Bielsa. Y cuando agarró el Hombre Peker, al principio, me pareció que fruteaba mal. Después el tipo se fue acomodando. Fue redondeando más o menos una idea. Y sobre todo al final, empezó a tomar decisiones difíciles pero firmes. Dejó afuera Zanetti, un ‘histórico’, a Samuel, un pie de mármol, a Lux, se dio el gusto de convocar a Palacio y no a Demichelis. Bueno, decisiones que tiene que tomar un técnico. Y vuelvo a repetir: es muy difícil conformar a todo el mundo. Pero cuando uno tiene una idea, y está a cargo de alguna cosa, su deber es ese: tomar decisiones. Después, todos podemos discutir si estamos de acuerdo con esas determinaciones, pero, en principio, está bien que un técnico se haga cargo de lo que piensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;Entre todas esas decisiones que tomó Pekerman, la más impactante, para muchos, es la de ‘armar’ el equipo alrededor de la figura de Riquelme. ¿Está mal? Puede ser, sí, para muchos. Para otros será la esencia sublime del fútbol. De eso se trata: no se puede conformar a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra decisión ‘en las sombras’ que tomó Pekerman, fue la de priorizar lo que usualmente se denomina ‘grupo’, antes que a los nombres propios, me parece. Y ahí aparecieron apellidos como Scalonni, Cufré, Franco, que nadie esperaba, y hasta incluso me atrevería a decir, Palacio. Otro tema que va a ser debatido por los siglos de los siglos, los convocados. Pero es así, Pekerman, un tipo casi sin experiencia dirigiendo equipos de primera división, hizo la lógica, se dedicó a lo que más conocía: a tejer un grupo. Pekerman es, en esencia, un formador y no un técnico puro, como puede ser Bianchi o Basile. No sabe o no tiene la experiencia de lidiar con pesos pesados dentro de un plantel. Entonces lo que hizo fue llevar a los jugadores que conoce desde muy chicos, con el agregado de Ayala y Crespo, y armar un grupo sólido. Los Pekerboys.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que también influyó en Pekerman su cercanía como manager al plantel del 2002, ese equipo que pintaba para hacer historia y que al final la única historia que hizo parecía más bien una historieta de Humor. Porque a aquel plantel, por lo menos a mí, no me quedan dudas que se lo fagocitó la mala predisposición y el estrellato mal entendido de muchos de sus jugadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando un grupo está unido, pueden pasar muchas cosas, se puede perder, se puede ganar y se puede empatar, porque el fútbol no deja de ser un juego en el que el azar influye. Lo que nunca va a pasar es que deje la imagen que dejó aquella selección de Bielsa. Incluso, cuando un equipo está unido en un objetivo, el cansancio o la mala condición física, aquello que se le achacó a aquel equipo –probablemente con acierto- pasa a un segundo plano, se amortigua. Se pone lo que se tiene que poner. Como este equipo que vimos despedirse contra Alemania. Por lo menos yo no me quedé con la misma sensación que en el mundial pasado. ¿Ustedes sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volvamos a Riquelme. No quedan dudas que el Hombre Peker es un admirador del fútbol de Román; y éste a él siempre le había rendido. Para muchos también el fútbol de Román es algo hermoso, para otros una verdadera mierda. Riquelme divide aguas. Lo amás o lo odias. Es, más allá del gusto futbolístico, una persona con un carácter muy particular. Tiene carisma cero y no se preocupa por cambiar ese aspecto. A muchos los exaspera adentro y afuera de la cancha. Para mí Román es una de las personas que más ama el fútbol que yo haya visto jugar en mi vida. Pero ese es, a la vez, su principal problema: solamente le gusta jugar al fútbol, el juego, la técnica, la precisión, la estrategia, esos aspectos del fútbol puro. La macana es que el fútbol ya no es eso. Hoy el fútbol es un espectáculo. Hoy hay 700 cámaras por partido y 7.345 periodistas acreditados. Cagaste Román, vas a tener que reírte, usar gel, y comprarte media docena de casetes para hablar con el periodismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, claro, ¿qué tiene eso que ver con ganar o perder un partido? Nada. Ya voy a hablar más adelante de eso. Pero quería remarcar: no se ganan ni se pierden los partidos sonriendo o dando notas divertidas, lo que se gana o se pierde sonriendo es el favor de la prensa y en consecuencia, en este planeta mediatizado y lleno de seres-no-pensantes-repetidores-de-frases-hechas, el cariño o el odio desmedido del ‘pueblo futbolero’. Y digo esto porque a un tipo como Ronaldinho, cuyo equipo quedo exactamente en el mismo punto que el nuestro e incluso dando un espectáculo lamentable contra Francia; a un tipo como Ronaldhino que no sólo jugó mal contra Francia sino que hizo un Mundial 10 veces inferior al de Riquelme; a un tipo como Ronaldinho que se esperaba que fuera la máxima estrella de la  Copa del Mundo, y se especulaba con que destronara a Maradona en la cumbre del Astro Mayor del Fútbol Mundial; a un tipo como Ronaldinho que se ríe, que guiña un ojo, que toca el redoblante; de un tipo como él cuando juega como el culo se dice que ‘está regulando’ y cuando directamente lo suyo es un fracaso, y queda afuera de la copa, se dice que ‘bueno, tuvo un mal mundial, no estaba en buena condición física’, y todo un rosario de excusas para justificar lo injustificable, porque en la mayoría ya está instalado que el tipo tiene ‘onda’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si Riquelme llega a las semis de la  Champions, con un equipo de barrio, es merito del técnico, del grupo, del horóscopo. Si Ronaldinho la gana con el equipo de las estrellas, es un capo. ¿Alguien vio la  Champions? ¿Me pueden decir qué hizo Ronaldinho en la final? Ah claro, Riquelme erró el penal. Condena al infierno. Ayala también erró un penal definitorio para nosotros, pero claro, es el ‘Gran Capitán (?), pone huevos, etc.’. A veces la pelota parada, para los que argumentan, es algo banal y a veces es determinante. Cualquiera podía pedir la pelota para patear el penal del Villarreal, pero nadie se hizo cargo. Riquelme lo erró, pechofrío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Argentina en esta copa hizo 11 goles en total. 3 de los cuales, contra Serbia en el segundo tiempo, fueron decorativos. En los restantes 8, 3 fueron por una pelota parada ejecutada por Riquelme, y uno con un pase gol de él. Van 4. Otro gol fue el de Cambiasso después de los famosos 25 toques, 6 de los cuales fueron de Riquelme. Ah, claro, no cuenta. El resto fueron obra de Maxi Rodríguez. O sea, de los 8 goles importantes, Riquelme fue fundamental en 5. Pero Riquelme ¿qué es? ‘un pechofrío’; ‘no dio todo lo que se esperaba de él’ y etc, etc.; nada que ver con Crespo y Saviola que la rompieron y ni que hablar con Mascherano y Ayala. Esas son formas de ver el fútbol. Riquelme no hizo un mundial brillante, es cierto. Pero tampoco desapareció como sí lo hizo Ronaldinho. Pero Riquelme es pechofrío y Ronnie, bueno, Ronnie tuvo un ‘mal mundial’. ¿Hicimos algún gol cuando a las pelotas paradas las ejecutaba Maxi? No. ¿Ganamos el partido? No. ¿Íbamos perdiendo cuando salió Román? No. ¿Pudimos mantener el resultado? No. ¿Entonces cuál es la onda? Román pechofrío. Figura de Argentina: Ayala. Que te gana todos los partidos…mmmm. Ojo, Ayala jugó un mundialazo, pero de ahí a pensar que llegamos donde llegamos gracias a él… no sé, es un poco mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro buen ejemplo es Zidane. Y la verdad es que me da mucha gracia escuchar todo lo que dicen ahora de Zizou. Ni da para ponerse a buscar en los blogs los comentarios que hacían sobre él en los primeros partidos. Se dice: ‘¡¡este es un verdadero genio, aparece en las difíciles!!’ JAJAJA me hacen cagar de risa. Francia clasificó en la primera fase cagando aceite en el último partido, ¿ya se olvidaron?. Sí, en ese último partido de grupo en el que Zizou ni siquiera jugó porque fue lo suficientemente pelotudo como para hacerse amonestar en los dos primeros. Partidos en los que, dicho sea de paso, fue calificado con dos extraordinarios puntajes de crack de 4,50 y 5.50. Pero aparece en las difíciles… Mejoró un poco con España (calificado con 6,00  pts.) y con Brasil brilló su juego, es verdad. Pero si Francia no clasificaba después de dos partidos horripilantes, sin Zidane en cancha por salamín con crema, ¿Qué iban a decir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sé, ya sé, Zidane hizo los goles en la final del 98 y Riquelme en el 2002 no hizo nada. Eh, ¿no lo llevaron a Japón? Ahhhh. Bueno, se perdió ese Mundial en el que Zidane la rompió, ¿No? Y aclaro que para mí Zidane es crack, pero… hay mucho panquecazo.    Por supuesto que para los implacables argumentadores, la primera fase de Argentina, que a priori era para todos ‘el grupo de la muerte’, esas… no esas no, esas no son las difíciles. Ahí Román no tuvo nada que ver. Es un pechofrío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francia jugó contra Suiza, Corea y Togo (!) en la primera fase, clasificó raspando -sin Zidane genio incluido- porque jugaron como ropes, aunque evitándose el desgaste y la tensión de tener un grupo jodido; mejoraron contra España y no tuvieron alargue.    Argentina tuvo un grupo duro que ella misma se encargó de simplificar con buen nivel, aunque eso no evita el desgaste, incluidos los 80 minutos al recontrapedo que el tachero hizo jugar a Román contra Holanda. Y después unos cuartos durísimos contra México, que siempre complica a los grandes -no tengo idea porqué, pero es así- más los 30 minutos del alargue quemante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a nadie le importa. Riquelme es pechofrío. Caso cerrado, no jodan más. ¿A quién carajo le importa si llegó cansado y lesionado en la espalda? ¿No ven que los buenos aparecen en las difíciles? Ah claro, como Ronaldinho, que jugó 4 partidos con Brasil contra Deportivo Nadie, y SIGUIÓ BORRADO hasta en cuartos.     Ya cansa ¿no?, tanta explicación de mi parte. De la misma forma cansa el argumento ‘pechofriísta’. Ese argumento que no pertenece a ningún nivel de análisis sino a la lisa y llana percepción de cada uno. Me cae mal Riquelme ergo no hace nada bien ergo pechofrío. Todos no putos, sino hijos de un arca de Noé llena de animales que se garcharon a sus viejas nomás del aburrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero vuelvo a Pekerman. Decía al principio que una de las decisiones más controvertidas del DT fue la de armar el equipo alrededor de JRR. Claro, nada que ver a lo que hizo Francia, pidiéndole por favor a Zidane que volviese a la selección y dándole casi a él solo el derecho a elegir sus compañeros de equipo, nada que ver, no. Pero, con el resultado puesto, ahora Zidane genio-Román fracaso. Y es verdad, si se sigue el precepto del general (?) de que ‘la única verdad es la realidad’ (?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, eso sí, lo que yo me pregunto es para qué mierda alguien arma un equipo alrededor de un jugador, bancándolo contra viento y marea en contra de los ecuánimes anti-riquelmistas, para después, cuando las papas queman de verdad, cuando estás al límite y lo que te puede salvar es una genialidad, REEMPLAZARLO POR CAMBIASSO. No lo entiendo, de verdad. ¿De casualidad alguien vio en el mismo partido como Ballack era atendido durante un rato largo, hasta recibiendo masajes (!) al costado de la cancha, para que pudiera seguir el partido? ¿Alguien vio a Klinsmann siquiera amagar con cambiarlo? ¿No? Adentro Alemania. ¿Tiene algo que ver Ballack? No lo sé. Pero el penal lo metió, al menos. Y Argentina lo respetó hasta el último minuto. Tampoco nunca vamos a saber qué hubiera pasado si se quedaba Riquelme. Así es el Fútbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí, los partidos como el de ayer, partidos ‘de ajedrez’, se ganan o se pierden con dos cosas: con las genialidades que aparecen de los jugadores o con los mínimos detalles tácticos y estratégicos de parte del entrenador. Las genialidades no aparecieron. Lo perdió el tachero. Ya lo puse en otro lado: para mí los cambios eran Aimar por Riquelme, si lo quería sacar a Román -yo lo hubiera dejado así roto como estaba y todo; como Klinsmann, vivo, lo dejó a Ballack- y Messi por Cruz. Al meter a Cambiasso, que encima no venía jugando bien en toda la copa, el equipo se fue automáticamente para atrás. Cambiasso, como muchos dicen, no es un 5 ofensivo. Cambiasso es ofensivo si está rodeado de jugadores ofensivos, si no tiende a defender más que atacar. Y encima, si se va a defender con Cambiasso el resultado, a meterse un poco más atrás y apostar a salir rápido con una contra; para qué mierda lo ponés a Cruz ? Quién mierda le va a tirar un centro con el equipo defendiendo ? Ponelo a Messi , papá. Que por lo menos te aguanta más la pelota, se puede juntar con Tévez, o te puede manejar una contra. Bueno, así nos fue. Los tachicambios y la puta que te parió. Le quisiste poner el trabavolante al tacho y te lo chorearon igual, puto cagón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si me dicen que a Cruz lo puso para cabecear pero en nuestra área, peor. Andate a la puta que te parió. La imagen de Messi tirado en el pasto, mirando el partido de afuera, era, increíblemente, alimento para el rival. ¿Algún espectador del mundo habrá podido entender qué hacía Messi afuera? Si yo estuviera enfrentando a Argentina, y veo que en lugar de Messi el DT pone a Cruz, para que vaya a cabecear centros en contra, me agrandaría tanto que sería indestructible. Fue como decirles: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;‘por acá eh, vengan con centros que eso es lo que más temo’.&lt;/span&gt; La leyenda autocumplida: centro, Klose, gol. ¿Y ahora? ¿Cómo mierda lo damos vuelta?. No teníamos quién organizara el juego, pero sí a Tévez (¡qué huevos, mamita!) tirando paredes con un Lucho González roto y a media máquina, a Cruz esperando centros del hombre invisible, a Cambiasso… bueno a Cambiasso nunca se supo para qué lo teníamos. ¿Y el banco? El banco era Messi, Aimar, Saviola y Palacio. Desde atrás de los suplentes, se escuchaba la claque de ‘Todo por 2 pesos’, leyendo un cartel escrito por Beckenbauer, que decía :&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:130%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡¡¡RISAS!!!   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin....... Otro dato interesante es que de los cuartofinalistas, todas las selecciones que pasaron a semis lo hicieron de la mano de sus figuras, en cancha al menos hasta el final del segundo tiempo: Totti, Ballack, Zidane, Figo. Y que de estos cuatro, sólo Zidane justificó su permanencia en la cancha con juego. El resto fueron más o igual de mediocres que Riquelme. De los perdedores, el único con su emblema en cancha que quedó eliminado fue Brasil. Inglaterra no pudo terminar el partido con Beckham por lesión. Y nos queda Ucrania, que tendría a su jugador emblema en Schevchenko, pero que como delantero de área no sé hasta qué punto pueda influir en el juego, y además es Ucrania, no jodan. Argentina… bueno había que defender el resultado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así nos fuimos del mundial. El equipo ‘del fútbol que le gusta a la gente’, el que dejó afuera un cinco suplente para llevar 6 delanteros, terminó haciendo lo que menos se esperaba y menos sabe, defendiendo el resultado. Los que dicen que Pekerman es una mezcla entre Bielsa y Bianchi, tienen razón. A veces ataca, a veces defiende el resultado. Lástima que no terminó de hacer ninguna de las dos cosas bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para terminar, y porque soy un tipo optimista (?), me guardé lo bueno que hizo el tachero para el finale. Porque para mí también tuvo aciertos grosos; como ya dije antes, sostener la idea del ‘grupo’ para mí fue un acierto de su parte. Saviola entrando de titular los primeros partidos, aciertazo. Bajada de cambios a Messi, acierto parcial, porque al final se fue a la mierda. Lo del Pato no sé, porque cuando andaba tambaleando Abbondanzieri, Pekerman no salió a bancarlo a muerte diciendo que era el 1 indiscutido, más bien dijo que todos los arqueros estaban luchando por un puesto, así que ese me parece es mérito todo del Pato, un grande de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro buen acierto fue el planteo inicial contra Alemania, mandando a Sorín más al medio y jugándole de igual a igual al local. Ahí lo banqué. Después se cagó.   En contra de lo que muchos dicen, para mí Argentina no pasó mucho calor por el lateral derecho, más bien creo que padecimos más por el lado de Sorín. Otro que jugo muy poco y nadie dice nada. Burdisso estuvo correcto mientras jugó; me parece que Scalonni no fue el desastre que muchos dicen contra México; y contra Alemania la tortuga ninja Colocha sorprendió a más de uno. Mérito del tacho cuando todos lo criticaban por no llevar a Zanetti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se le critica no haber llevado supuestos reemplazantes para puestos claves. Un poco estoy de acuerdo. Pero en realidad no sé hasta qué punto existen verdaderos ‘reemplazos’ para algunos jugadores. ¿Demichelis hubiera podido reemplazar lo que jugó Mascherano? mmm… Aimar no es reemplazo para Riquelme ni ningún otro jugador lo es. Para la idea de Pekerman, Román no tiene reemplazo posible. Tal vez el error sea ese, apostar a una sola idea. Pero en general creo que todos los equipos hacen eso en el Mundial. Lo del plan B es muy relativo. Tal vez sí, falto un mediocampista más y tener la suerte de que se lesionara Cambiasso (!) en lugar de Lucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La suerte. Otro ítem que no acompaño al tachero. Creo que, por poner un ejemplo, en uno de cada veinte partidos se lesiona un arquero mundialista. Ya nos pasó una vez, y nos salió bien. Este Mundial… no pudo ser. Tampoco acompañó el arbitraje localista del eslovaco, que el partido entero, pero sobre todo entre el gol de Argentina y el empate alemán, inclinó la cancha con mucha sutileza y habilidad, limando los nervios argentinos. Todos dicen que no influyó en el resultado, puede ser. Pero pienso que un partido tan milimétrico y táctico como el que jugaron Argentina y Alemania, TODO influye en el resultado. Incluyendo que el pobre Franco haya tenido que entrar a atajar diez minutos y después a salvar los penales cuando las papas eran radioactivas. ¿Alguien pensó en algún momento que Franco podía atajar un penal?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me quedo con un sabor horrible después de este Mundial. No se jugó mal, aunque tampoco tan bien. Fue lindo ese 6 a 0 aunque digan –mal- que fue contra nadie. Fue lindo ver a la selección poner huevos y superar el fantasma del Mundial pasado. No alcanzó. Y bueh…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé qué sigue en el futuro. El tachero ya dijo que se raja. Y la verdad no se me ocurre quién lo va a reemplazar. Ya tiraron nombres: Gallego, Ramón, Ruggeri, Burruchaga, el eterno candidato Bianchi, hasta a alguno se le ocurrió La Volpe –si esto pasa me nacionalizo mexicano para putearlo tranquilo- y también Basile y Cúper. No sé, no me gusta demasiado ninguno. También se tiró el Diego con Bilardo de manager alla Zagallo, podría ser, aunque sea para divertirnos a lo pavote. Muchos seguro piensan que el candidato más serio es Bianchi, no sé, tanta fe con la selección no le tengo. Aunque lo que hizo en Boca es difícil de igualar por otro técnico; y aunque se le achaque que no triunfó en Europa, no se me ocurre a qué técnico argentino no se le puede achacar eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que hace rato que en el tema DT’s estamos cagados. Se trabaja con muy poca seriedad. Los ‘cursos’ de DT son una broma de mal gusto y en general el nivel de nuestros entrenadores es muy bajo. Ojalá cambie en el futuro. Porque jugadores hay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya pasaron 20 años del último campeonato; y para el 2010 van a ser 24. Ganamos una copa de local, que me parece que la ganaban hasta con Saúl Ubaldini de presidente de la  AFA. Y otra copa con Maradona brillando como el faro de Mar del Plata. Entre el 77 y el 86, 9 años de gloria con Grondona. Ahora van a ser 24 años de fracasos de todos los colores. ¿No va llegando el momento de que Don Julio se vaya a descansar a las sierras? Ah, se ganaron copas América, la medalla de oro Olímpica y los mundiales juveniles. Brasil ganó algo de eso y un par de Copas del Mundo. ¿Ustedes no preferirían parecerse a Brasil?  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si alguien terminó de leer esta Biblia (?) que por favor modere sus opiniones (?) en contra. Tengan en cuenta que todavía dura el dolor de la eliminación (?).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/22399854-115189903186555774?l=www.nimio.com.ar' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://www.nimio.com.ar/feeds/115189903186555774/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=22399854&amp;postID=115189903186555774&amp;isPopup=true' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115189903186555774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/22399854/posts/default/115189903186555774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://www.nimio.com.ar/2006/07/resumen-mundialista-modo-hincha.html' title='Resumen Mundialista [modo hincha desaforado on]'/><author><name>G</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
